Terror
may
‘El último hombre sobre la Tierra’ (1964)
Con motivo del centenario de Vincent Price, que tendrá lugar el próximo 27 de mayo, vamos a rescatar una de las películas de su extensísima filmografía: ‘El último hombre sobre la Tierra’, dirigida por Ubaldo Ragona y Sidney Salkow en 1964. Se trata de la primera adaptación a la gran pantalla de un apocalíptico relato de Richard Matheson que ha sido exportado numerosas veces tanto al cine como a la televisión. Las adaptaciones más famosas son las de ‘El último hombre… vivo’ (1971) y ‘Soy leyenda’ (2007), que estuvieron protagonizadas por dos actores tan dispares como Charlton Heston y Will Smith, respectivamente.
La novela ‘I am Legend’, publicada en 1954, narra la historia del doctor Morgan, único superviviente humano de una devastadora plaga que ha matado a millones de personas y que ha convertido al resto en vampiros. El doctor Morgan vio cómo su propia hija y su esposa fueron víctimas del virus sin que ni él ni ninguno de sus compañeros de laboratorio fueran capaces de encontrar una vacuna. Desde entonces vive pertrechado en casa, rodeado de espejos, ristras de ajo y estacas, saliendo a la calle sólo cuando luce el sol, cada vez más pesimista ante la idea de hallar algún otro humano. Su vida es absolutamente monótona, pero sabe que si rompe la rutina será pasto de los vampiros… así que se refugia en la resignación y en los recuerdos.
Problemas de financiación retrasaron la adaptación de ‘I am Legend’ durante casi una década. Al final la película tuvo que ser rodada en Italia y vio la luz como resultado de la inversión que hicieron la productora Regina y la API. Se le asignó un presupuesto bastante limitado que impidió la contratación de un director de prestigio (se llegó a hablar de Fritz Lang), aunque al menos se pudo asegurar la presencia de un Vincent Price que demostró sus tablas y su profesionalidad, por mucho que Matheson no le encontrara creíble para el personaje.
La decisión de rodar en blanco y negro quizá fuera también producto de la escasez de dinero; sin embargo, la elección no podía haber sido más acertada. La ausencia de color combinada con una iluminación onírica y las calles vacías, nos permiten entrar en el juego propuesto por Matheson sin tomárnoslo a guasa. A ello contribuye la voz en off del propio Price, sus cansinos movimientos por la ciudad, el hastío con el que se desprende de los vampiros que rodean su casa. En definitiva, una atmósfera fatalista más que lograda que realza el valor general de ‘El último hombre sobre la Tierra’, pese a los excesos de la banda sonora compuesta por Paul Sawtell y Bert Shefter.
ene
‘La noche del demonio’ (1957)
La ambigüedad entre lo racional y lo sobrenatural es una constante en el cine de ese fantástico director que fue Jacques Tourneur. Así, gran parte del éxito que tuvieron sus películas de bajo presupuesto consistió en diseñar historias que mantenían al espectador con la duda de saber si realmente había una explicación lógica para los sucesos que vivían los personajes. Valgan como ejemplos la felina interpretación de Simone Simon en ‘La mujer pantera’ (1942) o la magia negra de ‘Yo anduve con un zombie’ (1943). Incluso una obra puramente noir como ‘Retorno al pasado’ (1947) se desarrolla en una bruma soñolienta que deriva en una violenta pesadilla.
Por ello -y porque así lo atestiguan sus biógrafos- es seguro que Tourneur no pudo rodar ‘La noche del demonio’ (1957) como a él le habría gustado. Atado por las imposiciones del productor ejecutivo, Hal E. Chester, el director parisino tuvo que transigir con la inclusión de dos escenas en las que se revela la naturaleza del terror que persigue a los protagonistas. Chester quiso que el público viera lo irreal y con ello se cargó esa reseñada ambigüedad que tanto atractivo daba a los filmes de Tourneur… Por no hablar de que esta decisión ha hecho envejecer la película mucho más rápido y mucho peor que cualquiera de sus predecesoras. Y eso que la historia original, el relato ‘Casting the Runes’ de M.R. James, parecía hecha a medida de Tourneur.
‘La noche del demonio’ tiene como personaje central al doctor John Holden (Dana Andrews), un afamado psiquiatra estadounidense que viaja a Londres para asistir a un congreso en el que se debatirá sobre las sectas que veneran al demonio y que lo invocan mediante ritos ascentrales. El doctor Holden está absolutamente convencido de que los gurús de la magia negra se aprovechan de la credulidad de sus seguidores y de que la ciencia es capaz de tumbar cualquier teoría paranormal. Pero su llegada a Londres coincide con la muerte de otro psiquiatra que tenía su misma opinión; una muerte complicada de explicar, detrás de la cual parece estar un apóstol del diablo llamado Julian Karswell (Niall MacGinnis).
oct
Corto clásico de Disney: ‘La leyenda de Sleepy Hollow’ (1949)
Los bares llenos de telarañas, las calabazas de sonrisa macabra y esos ruidos extraños que se escuchan en casa cuando estamos solos nos indican, claramente, que faltan pocas horas para la noche de Halloween. Sí, a nosotros también nos gustan las castañas, los panellets y los boniatos, pero en un blog de cine clásico mayoritariamente yanqui, es de justicia que Halloween gane por goleada. Y si el año pasado os recomendamos la terrorífica ‘Suspense’ de Jack Clayton, con una Deborah Kerr que helaba las entrañas, en esta ocasión traemos un corto clásico de Disney para que los cinéfilos más jóvenes puedan disfrutar del mismo miedo que sentían los niños estadounidenses allá por 1949.
‘La leyenda de Sleepy Hollow’ adapta fielmente el relato del jinete sin cabeza que todos conocemos y que popularizó Tim Burton en su brillante versión de 1999 (aunque el director de ‘Eduardo Manostijeras’ se permitió algunas licencias). La acción tiene lugar en un pequeño asentamiento holandés cercano a la actual Nueva York, a finales del siglo XVIII. El maestro del pueblo, Icabod Crane, que además de feo es supersticioso y embustero, intenta conquistar por todos los medios a la bella Katrina por el único interés de heredar la fortuna de su padre. Su rival es el bruto Brom Bones, que al enterarse de que el maestro teme a los espíritus decide contarle la historia del jinete sin cabeza durante la fiesta de Halloween. De regreso a casa, Crane atraviesa un bosque siniestro… y tiene la certeza de que, en cualquier momento, el jinete decapitado aparecerá para separarle la cabeza del tronco.
Bing Crosby es el encargado de narrar la película y poner voz a todos los personajes, valiéndose de su capacidad para alternar las escenas leídas y las cantadas. Tanto él como el cortometraje guardan el equilibrio entre el humor y el terror, cumpliendo el objetivo de Disney, que no era otro que producir películas para toda la familia. Pero eso no significa que se traicione el final impuesto por Washington Irving en su cuento original de 1820. ‘La leyenda de Sleepy Hollow’ es, por tanto, una manera entrañable y divertida de ponernos en situación antes de salir a la calle disfrazados, o como preludio de un film de terror para adultos (¿qué tal ‘El caserón de las sombras’ o ‘Las diabólicas’?). Además, podéis verla gratis en YouTube en versión original haciendo clic aquí, aquí y aquí. Feliz Halloween 2010.
oct
‘El caserón de las sombras’ (1932)
El reciente adiós de la centenaria Gloria Stuart nos obligaba a revisar alguna de las películas que rodó para la Universal en los años treinta: clásicos del cine de terror made in James Whale. Al final nos hemos decantado por ‘El caserón de las sombras’ (‘The Old Dark House’), que se estrenó en España el 7 de marzo de 1933 con Boris Karloff a la cabeza del reparto. Y no hay más que echar un vistazo a las hemerotecas -la de ‘La Vanguardia’ es magnífica- para comprobar que, en aquella época, Karloff era un actor de primera división: alto, fuerte, severo, sombrío y transformista, como ya había demostrado en 1931 con ‘Frankenstein’. Pero Karloff no es el único atractivo de ‘El caserón de las sombras’. Aún hay más.
La película arranca en mitad del diluvio universal, valga la exageración. Una pareja de enamorados (Gloria Stuart y Raymond Massey) cruza a trancas y barrancas una agreste zona de Gales. Conducen un coche destartalado en cuyo asiento trasero viaja el mordaz Roger Penderel (Melvyn Douglas). Están a punto de ser sepultados por desprendimientos de rocas y tienen serios problemas para hacer girar las ruedas en el barro. Están perdidos, desorientados. Sin embargo, Whale se sirve de Roger Penderel para que la situación, cuando menos peligrosa, se vuelva cómica gracias los sarcásticos comentarios que éste dirige al conductor y su acompañante.
Finalmente, llegan a un pequeño claro en mitad del bosque donde se yergue, amenazadora, una casa que parece tan robusta como siniestra. Prueban a ver si son bien recibidos y les dejan pasar la noche, por lo menos hasta que amaine la tormenta. Lo primero que ven es el desfigurado rostro de Morgan (Boris Karloff), un mayordomo mudo que les pone los pelos de punta cada vez que intenta emitir algún sonido. Luego conocerán al señor Horace Femm (Ernest Thesiger) y a su hermana Rebecca (Eva Moore), quienes parecen regentar el caserón (sobre todo ella, que está medio sorda y tiene un humor de perros). Afuera, resuenan los truenos y arrecia la lluvia. Dentro, apenas hay luz y se escuchan ruidos extraños y locos. No hay elección. Deben quedarse a cenar.
abr
‘La mujer pantera’ (1942)
Este viernes 23 de abril se cumplieron 100 años del nacimiento de Simone Simon, una actriz menor dentro del cine clásico pero rodeada de un halo de misterio que la hacía fascinante. Nació en Béthune, al norte de Francia, pasó su infancia en Marsella y luego recaló en París, donde trabajó como cantante, modelo y diseñadora. No era muy alta (1,57 m.) ni extraordinariamente guapa: su limpio rostro estaba coronado por una nariz de patata. Pero tenía encanto y sabía cómo tratar a los hombres. Nunca se casó. El caballero que conseguía seducirla recibía como premio la llave de su apartamento, sin más. Tuvo romances con el compositor George Gershwin y con el agente doble Dusko Popov, y falleció en París el 22 de febrero de 2005, a los 94 años de edad.
En Plumas de Caballo queremos recordar la figura de Simone Simon con su película más popular: ‘La mujer pantera’. Este era el inicio de la segunda etapa de Simon en Hollywood, adonde había llegado por primera vez en 1937 contratada por la Fox. Luego regresó a París, trabajando para Jean Renoir en ‘La bestia humana’, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial le obligó a cruzar de nuevo el charco. Esta vez fue la RKO quien se hizo con sus servicios.
‘La mujer pantera’ se enmarca dentro del ciclo de películas producidas por Val Lewton, legendario artífice de éxitos de terror, fantasía y serie B de la RKO, el cual tuvo una colaboración fructífera con Jacques Tourneur. En esta película Simone Simon interpreta a una joven serbia afincada en Nueva York: su nombre es Irena Dubrovna y está convencida de que desciende de un pueblo maldito que en su día hizo un pacto con Satanás. Dice la leyenda que las personas como Irena tienen una conexión muy fuerte con las panteras -animal impuro y feroz, según la Biblia- y que incluso pueden convertirse en ellas para atacar a sus enemigos. Por eso Irena ha renunciado al amor: no quiere entregarse a nadie porque sabe que no podría controlar sus impulsos felinos.
Sin embargo, un hombre logrará conquistarla hasta el punto de casarse con ella: el arquitecto de barcos Oliver Reed (Kent Smith). Oliver no cree en los absurdos cuentos serbios que le explica Irena y lo atribuye al hecho de sentirse sola en una ciudad tan grande como Nueva York, o quizá a algún trauma infantil del que la chica no ha logrado reponerse. Sea como sea, su amor es tan fuerte que no le importan las advertencias de su esposa. Pero el comportamiento de Irena se vuelve cada vez más extraño y adquiere tintes terroríficos cuando Oliver descubre que, en realidad, está enamorado de su compañera de trabajo Alice Moore (Jane Randolph).
oct
‘Suspense’ (1961)
Esta noche es Halloween, así que vamos a haceros una pequeña recomendación por si os vais a quedar en casa viendo la tele en lugar de salir a la calle disfrazados; una gran película que dirigió Jack Clayton en 1961 bajo el título original de The innocents, basada en una novela de Henry James, con guión adaptado de Truman Capote y con la señora Deborah Kerr al frente del reparto. Por supuesto no es un film de terror al uso, sino más bien de intriga o de suspense, como le gustó decir al traductor español, y está lleno de sutilezas que sí, dan miedo, sobre todo cuando el puzzle encaja su última pieza.
El inicio de la película ya reclama toda nuestra atención. Antes incluso de que salga el logo de la Fox, se proyectan 45 segundos en negro acompañados por una melodía infantil que suena tenebrosa. Poco a poco el negro se va difuminando y aparecen los títulos de crédito, pero nuestros ojos se van a la izquierda de la pantalla, porque allí están las manos suplicantes de Mrs. Kerr, orando, rezando por los inocentes. Fundido en negro. Arranca la historia.
Nos trasladamos al despacho de un aristócrata inglés del siglo XIX que busca a una institutriz que se haga cargo de sus sobrinos huérfanos. Él está muy ocupado con la vida pública y no quiere saber nada de ellos. Los niños viven en el campo, en una impresionante mansión rodeada de bosque, con la única compañía de la criada, la cocinera y el jardinero. La señora Giddens (Kerr) se presenta como candidata para la oferta de trabajo y se hace con el puesto. Inmediatamente, se traslada a la mansión y conoce a los encantadores mocosos Flora y Miles (Pamela Franklin y Martin Stephens).
jul
La última casa a la izquierda (1972)
El pasado fin de semana llegó a las carteleras el remake de La última casa a la izquierda. Tanto el género como la época de la película original se desvían un poco de la tónica general del blog, pero coincidiremos en que el film de Wes Craven se ha convertido en un clásico del terror, así que por qué no vamos a dedicarle una pequeña crítica; la cual, por cierto, no será positiva, al menos por la opinión de quien suscribe.
La última casa a la izquierda fue la primera cinta escrita y dirigida por Wes Craven, que hizo una adaptación muy libre de El manantial de la doncella, de Ingmar Bergman. Fue la película que le lanzó a la fama, al menos dentro del sector de espectadores que disfrutaban con la mezcla de sexo y gore en la gran pantalla. La prueba es que, a pesar de los problemas que tuvo para distribuirla (en Australia estuvo prohibida durante 32 años y en otros países fue amputada sin miramientos), los 90.000 dólares de inversión se transformaron en 10 millones de beneficios tras su primer año de exhibición. Quizá el secreto de su éxito fue la estética amateur del film, grabado con pocos recursos técnicos y con actores tan jóvenes como desconocidos.
El guión original difería del que se ha escrito para el remake. La protagonista era una chica muy guapa llamada Mari Collingwood (Sandra Cassel), que salía a celebrar su 17º cumpleaños junto a su amiga Phyllis Stone (Lucy Grantham). De camino al concierto donde planeaban desfasarse, se detenían en una casa en la que les habían asegurado que les darían marihuana. Pero al entrar en la casa, se encontraban con un grupo de psicópatas dopados hasta las cejas, que no dudaban en encerrarlas y abusar de ellas.
abr
‘Nosferatu’, edición de lujo en DVD
La última semana del mes de abril llega huérfana de estrenos de cine clásico en DVD. Por eso no queda más remedio que rescatar uno que no pudimos comentar la semana pasada: la edición especial de dos discos más libro de Nosferatu (1922), probablemente la mejor película de F. W. Murnau, en dura pugna con la menos conocida Amanecer.
El pack en cuestión ha sido editado por Divisa y está avalado por el madrileño Luciano Berriatúa, un estudioso del cine que vive casi obsesionado por la figura de Murnau, al que ha dedicado múltiples trabajos. El primer disco incluye la película y las correspondientes fichas y filmografías; el segundo, galerías de fotos, reseñas sobre la figura de Drácula, Bram Stoker y los vampiros en general, y dos documentales sobre los primeros años de Murnau.
El libro que completa esta edición especial lleva por título Nosferatu: un film erótico, ocultista, espiritista, metafísico; es obra del propio Berriatúa y desvela todos los secretos de la película: desde el inicio del proceso creativo hasta la polémica que rodeó su estreno. Recordemos que hubo incluso una orden judicial para quemar todas las copias existentes a raíz de una demanda presentada por la viuda de Stoker. En definitiva, una edición de lujo con un precio de lujo: 59,95 euros. ¿Quién dijo crisis?
Vía | ZonaDVD
feb
Pájaros modernos
Si hay algo que admiro del cine moderno, es la gente que se dedica a montar los tráilers de las películas. Tienen una aptitud excelente para ensamblar las escenas más impactantes y añadirles fragmentos de la banda sonora, efectos de transición y una voz en off propia de Constantino Romero. Claro que si no andan con cuidado, te explican demasiadas cosas y le quitan la gracia. Pero consiguen que hasta el más aburrido film de M. Night Shyamalan parezca interesante. ¿Cuántas veces hemos ido a ver una película simplemente porque el tráiler nos ha enganchado y luego hemos salido de la sala con cara de circunstancias?
En fin, todo esto viene porque dentro de un par de años, en 2011, iremos al cine a ver el remake de Los pájaros, de Alfred Hitchcock. Dicen que Naomi Watts hará el papel que en su día interpretó Tippi Hedren, la mamá de Melanie Griffith. Y buscando alguna novedad sobre el rodaje -al que todavía le falta mucho para ponerse en marcha- me he encontrado con este vídeo: un tráiler moderno de Los pájaros antiguos. Tengo que felicitar al autor, que se hace llamar Chigawa, porque está muy conseguido. Y digo yo: ¿No podrían conformarse con ésto en lugar de repetir la obra de Hitchcock? No, no podrían. Yo mismo me respondo.
ene
‘Yo anduve con un zombie’ (1943)
Antes de llegar a la cumbre del cine negro con Retorno al pasado, el director francés Jacques Tourneur estableció una fructífera relación con Val Lewton, productor de las películas de terror de la RKO, de la cual salieron La mujer pantera o Yo anduve con un zombie, el film que nos ocupa en este post; un interesante ejercicio de sutileza, obsesión y exotismo que está considerado como una de esas obras imprescindibles de la serie B americana.
En apenas unos segundos, nos trasladamos desde Canadá hasta las bellísimas Indias Occidentales, en una isla que se suele identificar con Haití. Hasta allí viaja la enfermera Betsy Connell (Frances Dee) para hacerse cargo de una extraña paciente. Jessica Holland (Christine Gordon) lleva años en estado de trance, ajena al mundo que le rodea. Confinada en un oscuro torreón, se pasea por las noches con el alma en pena, pero nunca dice nada, ni oye, ni siente, ni padece. Betsy pone todo su empeño en despertarla e incluso redobla sus esfuerzos cuando es rechazada por Paul, el marido de Jessica; pero ningún método parece surtir efecto.
Los nativos de la isla tienen su propia opinión acerca del estado de Jessica y creen que es víctima del vudú. Y, la verdad, no termina de quedar clara cuál es la causa, si real o mágica; lo cual le da varios puntos positivos a la película. Tourner juega siempre con esta ambigüedad en Yo anduve con un zombie, ayudándose del bucólico paisaje caribeño y de las noches en vela.





















