Productores
May
Y William Selig llegó a Hollywood
Seguimos hablando de centenarios, aunque en esta ocasión no se trata del aniversario de un actor, actriz o director; de hecho, ni siquiera es una persona física quien cumple 100 años, sino la propia industria de Hollywood. En el lejano 1909, un inquieto productor cinematográfico llamado William Selig compró un terreno en Los Ángeles para establecer la sede de la Selig Polyscope Company. Y desde entonces hasta ahora, muchos son los que han seguido su idea, hasta el punto de que Hollywood jamás ha perdido su magna influencia sobre el séptimo arte a nivel mundial.
Dicen las biografías que William Selig era un artista de vodevil, un mago que creía firmemente en las posibilidades del nuevo invento de los hermanos Lumière. De ahí que en 1896 abriera el citado estudio de producción en la ciudad de Chicago. Pero rodar en Chicago tenía los mismos inconvenientes que rodar en la costa Este: las localizaciones eran poco atractivas, hacía mal tiempo buena parte del año y era muy difícil competir con los espectáculos teatrales.
Así que Selig hizo las maletas, emigró al Oeste y al llegar a Los Ángeles encontró su Paraíso particular. Nada que ver con la ciudad de hormigón en que se convirtió años después: en 1909, Los Ángeles era un terreno casi despoblado (comparad los 50.000 habitantes de entonces con los casi cuatro millones de ahora), rodeado de vegetación, virgen para el ojo de la cámara. Y Selig dejó de buscar. Abrió allí su nueva sede y empezó a rodar películas, mientras otros le imitaban. Pero para la historia ha quedado que él fue el pionero de los productores de Hollywood… O el primero que lo documentó.
Lejos de quedarnos solamente con esta anécdota, también hay que reseñar que Selig produjo films como El conde de Montecristo (1908) y una primitiva versión de El mago de Oz (1910). En la nómina de su estudio se encontraban estrellas de la comedia (Roscoe ‘Fatty’ Arbuckle) y del western (Tom Mix). Y, anticipando las extravagancias de D. W. Griffith o Cecil B. DeMille, compró numerosos ejemplares de animales exóticos para ambientar sus películas; llegó a tener tantos que abrió su propio zoológico.
Vía | ADN













