9
jun

‘Los viajes de Sullivan’ (1941)

Los viajes de Sullivan

Tengo la manía de puntuar todas las películas que veo, sean clásicas o modernas, aunque sea mentalmente. Y cuando el pasado fin de semana terminé de ver ‘Los viajes de Sullivan’, dudaba entre adjudicarle cuatro o cinco plumas en esta crítica. Han pasado los días sin que me haya parado a pensar mucho en ella; pero ahora, mientras balanceaba los dedos sobre el teclado en busca de una inspiración para arrancar el post, me ha venido un recuerdo tan feliz del rato que pasé viéndola que no puedo calificarla de otra forma: ‘Los viajes de Sullivan’ es una comedia de cinco plumas, es decir, una película excepcional.

La mayor parte del mérito hay que dársela a su director y único guionista: Preston Sturges. En los créditos del inicio se nos informa de que la película está dedicada “a la memoria de todos los que nos han hecho reír: saltimbanquis, payasos, bufones de todas las épocas y naciones, cuyos esfuerzos han aliviado nuestras preocupaciones”. Sturges logra el milagro de dirigir una película divertida que además le sirve para homenajear a todos esos cómicos que menciona y, quizá, para dar las gracias por poseer el talento de hacer felices a los espectadores… sin olvidarse de criticar la impostura de los mentirosos.

Aceptando pues la teoría de que Sturges intentaba darse una ducha de humildad con este rodaje, quedaría claro que su alter ego es el protagonista: John Lloyd Sullivan, un director de cine que ha triunfado en Hollywood con varias comedias pero que ahora pretende rodar algo más profundo, algo que sobrecoja el corazón del público.

Sullivan, encarnado por un excelente Joel McCrea, llega a la conclusión de que rodar comedias mientras el país atraviesa la Gran Depresión es una frivolidad. Por ello, toma una decisión drástica: abandonar las comodidades de su apartamento de Beverly Hills, disfrazarse de vagabundo y subirse al primer tren en marcha que pase por la estación. Esa forzada experiencia vital debe darle el bagaje necesario para rodar una película que, en teoría, impactará a todos los estadounidenses y le hará pasar a la posteridad. No hace falta decir que los productores se llevan las manos a la cabeza e intentan hacerle desistir; pero, tras una tronchante negociación, le conceden el capricho.

El falso vagabundo inicia su recorrido… seguido de cerca por los productores, los maquilladores, los estilistas y una caravana rebosante de comida, así que se le hace difícil eso de ser ‘pobre’. Además, por una cosa u otra, siempre termina regresando a Hollywood en contra de su voluntad. Y es en uno de esos regresos cuando conoce a una chica sin nombre que, al enterarse de quién se trata, se pega a él como una lapa. Este personaje lo encarna una fantástica Veronica Lake, que parodia a la típica aspirante a estrella de cine capaz de cualquier humillación. Lake, por cierto, estaba embarazada de seis meses, pero la tripa no se le nota en absoluto.

Concluyendo, que es gerundio: ‘Los viajes de Sullivan’ es mordaz, ingeniosa, frenética y hace reír en casi todas sus secuencias. Y digo ‘casi’ porque también hay momentos para las moralejas. La primera, que quien mucho tienta a la suerte… termina pagándolo (atención a los crudos momentos de violencia ‘capriana’). Y la segunda, que si Dios, la vida o la fortuna te han concecido un don, aprécialo, porque un día podrías echarlo en falta.

Lo mejor: Los diálogos de la negociación y algunos gags visuales, como los del tren. También la escena en que los presos ven un ‘corto’ de Pluto junto a miembros de una comunidad negra. Qué lástima que el estirado de Chaplin no quisiera dejarle a Sturges su material.

Lo peor: El final es un poquito abrupto. Diez minutillos más le habrían sentado genial.

La frase: “Siempre hay una chica en las películas. ¿Qué pasa, es que no vas al cine?” (John L. Sullivan = Joel McCrea).

Plumas de Caballo

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Comentarios

Sigo desde hace poco vuestro blog y la verdad es que me gusta bastante; sois serios, escribís bien y en mi opinión, sois acertadoss en vuestras críticas.
Sin embargo, no puedo opinar nada sobre esta película (no la he visto), porque debo reconocer que Preston Sturges, uno de los directores sin duda, más intelectualmente finos del Hoollywood clásico, es una de mis asignaturas pendientes.
Tengo que verla ya! (es imperdonable) y aprovecho para comentaros que os vamos a linkar en nuestro blog.
Un saludo.

Muchas gracias, ROY! Un saludo!

Con esos comentarios que escribe, me dan ganas de ir corriendo a verla, lo malo es que donde la consigo, en la tele no la pasan. Ya la encontraré.
Muchos Saludos

Hola Pilar. En la TV lo tienes difícil… Me temo que lo mejor será gastarse unos dinerillos en el DVD. Merece la pena ;) Un saludo!

Dentro de la larga lista de películas que tratan sobre el propio cine, “Los viajes de Sullivan” ocupa un puesto de honor. Sturges demuestra aquí que es un verdadero humanista, y que al igual que Capra o Wilder, se puede ser profundo y divertido al mismo tiempo. Para terminar, un dato curioso: “Los viajes de Sullivan” es una de las películas predilectas de Clint Eastwood. Con eso se dice todo.
¡Saludos plumíferos!

Bueno, aprovechando el tiempo libre de verano, por fin hemos podido ver 2 obras tan fundamentales como “Las 3 noches de Eva” y “Los viajes de Sullivan”. Sin duda, esta última es la mejor por su incombustibilidad; creo que sobre la primera ha pasado peor el tiempo aunque sin duda tiene momentos brillantísimos; por el contrario, “Los viajes…” es una obra maestra aún vigente.
Un saludo y gracias !

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