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‘Desayuno con diamantes’ (1961)
Dentro de poco se cumplirán 50 años del estreno de ‘Desayuno con diamantes’. Para muchos es la comedia romántica por antonomasia, aunque tenga más sabor amargo que dulce. Se vio por primera vez el 5 de octubre de 1961 en Nueva York y llegó a España, censura mediante, el 12 de noviembre de 1963. Desde entonces ha enamorado a millones de espectadores en todo el mundo, rendidos la perfecta y triste belleza de Audrey Hepburn, alias Holly Golightly.
El motivo por el que llegamos a una película clásica en concreto puede ser diverso: porque nos gusta la protagonista, porque nos han hablado bien de ella, porque la hemos pillado en la tele, porque me han regalado el DVD… En mi caso –no me avergüenza reconocerlo– llegué a ‘Desayuno con diamantes’ porque salía George Peppard. Así de claro. Yo era un fan acérrimo de ‘El equipo A’ y quería saber qué había hecho el coronel Hannibal Smith antes de tener el pelo blanco. Y, claro está, lo primero que encontré fue ‘Desayuno con diamantes’. Fue también el primer film que vi de Audrey Hepburn.
Como es sabido, la historia original fue escrita por Truman Capote en un librito que casi todos reconocemos más crudo y veraz que su adaptación cinematográfica. La Holly Golightly del libro tenía tendencias bisexuales, fumaba hierba, había ejercido la prostitución y había sufrido un aborto. Explicarlo tenía un pase; pero adaptarlo a la gran pantalla para que todos lo viesen, era demasiado. Por eso la mayoría de estos episodios oscuros son silenciados o referenciados muy a la ligera.
Sin embargo, eso no indica que estemos ante una película blanda o maniquea. Al contrario, se trata de un precioso romance noir en el que acumularemos más lágrimas que sonrisas. Y ahí se nota la mano del maestro Blake Edwards.
Hepburn, que acababa de ser madre por primera vez, tuvo un rodaje complicado. La escena inicial, esa inolvidable secuencia en la que desayuna pastelitos daneses frente a los escaparates de Tiffany’s, con un vestido negro que causaría furor y unas gafas de sol enormes, fue un tormento por dos motivos: porque tuvo que rodarla frente a cientos de viandantes que cotilleaban a sus espaldas y porque, en realidad, odiaba los pastelitos daneses. Por no hablar de la escena final, la del gato, que según explicó fue “la más desagradable” de su carrera. Y para rematar la faena no se entendía muy bien con Peppard, cuyos métodos de actuación la sacaban de quicio (a ella y a cualquiera). Luego serían amigos hasta la muerte de la actriz.
Todos estos impedimentos fueron superados uno tras otro por una Hepburn que dio el salto a la inmortalidad de manera definitiva, si no lo había hecho ya con ‘Sabrina’ o ‘Vacaciones en Roma’. A menudo se desprecia su calidad interpretativa en este film, como si lo único que hubiera prestado hubiera sido su rostro y su figura. Pero también hay que valorar esa fragilidad casi etérea con la que barnizó a su personaje y que –lamento decirlo– difícilmente habría podido alcanzar Marilyn Monroe, escogida en el casting inicial.
‘Desayuno con diamantes’ obtuvo cinco nominaciones al Oscar, incluyendo la de Mejor Actriz, pero sólo se llevó dos: los de Mejor Banda Sonora y Mejor Canción Original. Hablamos, por supuesto, de el ‘Moon River’ de Henry Mancini, interpretado en una novena inferior por parte de Audrey pero con voz absolutamente original. Es el punto de melancolía que pone la guinda a la película. Una canción que fue incluida porque Audrey luchó por ella, ya que a los productores ejecutivos no les convencía. Ah, también fue Audrey quien luchó para que Blake Edwards ocupara la butaca de director en lugar de John Frankenheimer. Para que luego digan que no tenía carácter.
Lo mejor: El conjunto en sí, liderado por Audrey Hepburn.
Lo peor: El personaje de Mickey Rooney nunca me ha convencido.
La frase: Más bien, el monólogo de Peppard. Éste de aquí.
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Comentarios
“Desayuno con diamantes” es una de mis películas favoritas. El relato original de Capote también me encantó. A pesar de que se suavicen las facetas más oscuras de Holly, creo que la película es muy digna. Me pregunto qué censuraron en esa primera versión que llegó a España.
Un saludo :)
Holas, para mi lo mejor de la película aparte de la escena final es cuando Audrey Hepburn canta Moon River, me encanta su voz y el tono que le da a la canción. Claro que también el gato, aunque en el libro ella no encuentra al gato.
Saludos!!
Como siempre y por una preocupante falta de tiempo para lo imporante, me incorporo tardíamente, porque es un pecado no hacerlo con esta joya del romanticismo pesimista, dado que no es otra cosa a pesar de su “final feliz”. La verdad es que la película tiene tantos matices y tantas lecturas entre líneas (todo eso que comentas sobre la moderación introducida sobre el libro, puede “leerse” con atención y con varias revisiones), que podría hacerse un análisis más profundo, pero no por ello mejor, de lo gran película que es…
A recomendarla por Facebook y Twiter…
VOY A SER IRREVERENTE, PERO ESTA PELÍCULA A MI NO ME GUSTÓ. AUDREY ES AUDREY,ESTÁ FUERA DE TODO ESTO, QUITENLA A ELLA Y LA PELÍCULA ES MALA POR DONDEQUIERA QUE SE LE MIRE Y PERDÓN, PERO YA ESTUVO BIEN, TODO MUNDO HABLA MARAVILLAS DE ESTA ABURRIDÍSIMA PELÍCULA.
Pienso que esta se trata de una MAGNÍFICA PELÍCULA. Aun encantándome Audrey Hepburn,pienso que hay muchos otros factores que permiten clasificar esta película, en mi opinión, como una de las mejores de todos los tiempos. Así, considero que el mérito se lo lleva Blake Edwards, quien escogió un magnífico reparto.
Audrey Hepburn, Aníbal el del Equipo A, Moonriver…todo eso está muy bien, pero ¿nadie va a hablar de la gloriosa interpretación de José Luis de Vilallonga? El cine español no repetiría hito semejante hasta la dramática muerte submarina de Pocholo en “La Grieta”…
Es una de mis películas favoritas, con una música excelente que es ya todo un clásico y de la que se han echo cientos de versiones ( de la famosa canción ).Yo llegué a la película por su música, luego me enamoré de la historia. Increible ver a George en esa peli, yo también crecí con el “A Team”.
Sí, es cieAudrey la película no llega a mucho, pero, para mí, si quitan a cualquiera de los personajes de la trama de la película (exceptuando a Rooney, que es un personaje antinatural y descontextualizado), la película se rompe. De todas formas no es mi favorita de la Hepburn, creo que esta película está mitificada por la exquisited entre atormentada e inocente que destila Audrey y el merchandising que ha resultado de sus imágenes. Creo que sus interpretaciones en “Dos en la carretera” y “Robin y Marian”, están bastante por encima de “Desayuno con diamantes” pero eso no quita para que despues de vista cienes y cienes de veces, llendo hace años en un talgo procedente de Santander, buscase como una loca al revisor del mismo, porque estábamos a punto de llegar a Madrid, habían parado la película a 5 minutos del final y yo tenía que terminar de verla. Vamos que si la vi.rto, si quitan a















Excelente disección de la película y de su contenido. Verdaderamente un film entrañable donde los haya. Una película capaz de revolver por dentro a uno en diversos pasajes. Me gustó más ésta que “Sabrina” y también quizás algo más que “Vacaciones en Roma”. La escena final de la búsqueda del gato, mientras llueve a cántaros, y del reencuentro con Peppard es realmente emotiva.