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Wallach, Godard y Coppola reciben sus Oscars Honoríficos
Al final van a tener razón quienes critican que las estrellas del cine clásico sean homenajeadas en una ceremonia aislada, varios meses antes de los Oscars. Las crónicas brillan por su ausencia, hay que buscarlas con microscopio y en muy pocos medios españoles se habla del tema. Pero, en fin, para eso estamos nosotros, para recordar que anoche hubo tres leyendas vivas del séptimo arte que se llevaron una merecida ovación por su trayectoria profesional: Eli Wallach, Jean-Luc Godard y Francis Ford Coppola.
Como ya os dije en agosto, cuando se presentó la gala, me hacía especial ilusión que Eli Wallach se alzara, por fin, con el Oscar Honorífico. Apunto de cumplir 95 años y con más de 160 películas en su curriculum, era de justicia que se acordaran de él. Hasta ahora, lo más cerca que había estado de un premio gordo había sido la nominación al Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto por ‘Baby Doll’. Wallach se mostró “profundamente emocionado” por el Oscar: “No actúo para vivir, vivo para actuar”, fueron las palabras más destacadas de su discurso. Robert De Niro y Clint Eastwood (que trabajó con él en ‘El bueno, el feo y el malo’) se deshicieron en elogios hacia un actor que, aún en 2010, ha salido en películas como ‘El escritor’, de Roman Polanski, o ‘Wall Street: El dinero nunca duerme’, de Oliver Stone.
Por su parte, Jean-Luc Godard cumplió su promesa de no asistir a la ceremonia y la Academia de Hollywood no pudo, por tanto, entregarle el Oscar en persona. Casi mejor, porque en las últimas semanas la prensa más reaccionaria de Estados Unidos había atacado con dureza la decisión de la Academia por el supuesto antisemitismo del director francés, así que el ambiente estaba caldeado. Poco creo yo que le importan estos reconocimientos a un Godard que, a sus 79 años, vive con tranquilidad en Suiza acompañado por su esposa, Anne-Marie Mieville. Aún así, Godard se llevó los piropos de Quentin Tarantino y Martin Scorsese.
A pesar de Wallach y Godard, el Oscar mediático de la noche fue para Francis Ford Coppola, que acaparó la mayoría de los flashes. Recibió el premio Irving Thalberg por su contribución al cine como productor de películas. En su discurso, Coppola aludió a su “gran amor por la tradición del Hollywood original, por Irving Thalberg y por los fantásticos productores” que anteriormente han ganado este premio: “Os lo agradezco desde el fondo de mi corazón.” Emocionantes fueron las palabras que le dedicó George Lucas: “Él me enseñó a escribir. Él me enseñó a dirigir. Él personificó realmente una época de la industria del cine americano. Era nuestro líder. Era nuestra inspiración.” Robert De Niro le dijo, sin más: “Te quiero.”
Por último, dejamos constancia de que un hubo un cuarto triunfador: Kevin Bronlow, premiado por su labor de preservación y restauración de películas mudas, así como por su faceta de historiador del cine de Hollywood. Uno de esos trabajos en la sombra que rara vez son valorados en público. Felicidades también para él y… hasta el año que viene.
Vía | Los Angeles Times
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Me alegro por Eli Wallach, un gran actor. Muy entrañable la foto con Clint, por cierto. El Rubio y Tuco juntos.