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Los hermanos Marx son aún más surrealistas en castellano
Suele decirse -con razón- que el doblaje al castellano de las películas extranjeras es perjudicial para la calidad del producto. Ojo, que hay muy buenos profesionales cuyas voces quedan asociadas para siempre a un determinado actor o actriz (valgan como ejemplos Bruce Willis, Jack Nicholson o Robert de Niro). Pero no me refiero a eso, sino al contenido, al mensaje. A lo que se pierde entre lo que ha escrito el guionista y lo que llega a nuestros oídos.
Una santanderina llamada Anjana Martínez Tejerina -deduzco que traductora- ha cuantificado esta pérdida en las trece películas de los hermanos Marx. La mujer se ha chupado todos los films en versión original y castellana, para llegar a una inquietante conclusión: los que sólo han oído el doblaje se han perdido el 35% de los chistes realizados por Chico, Groucho y Harpo. Así pues, si el humor marxiano ya era surrealista, en España probablemente “pareció aún más absurdo”.
La explicación reside en los intraducibles juegos de palabras de los Marx. Un ejemplo: en el vídeo de arriba escuchamos a un plomero que dice: “Vengo a cortar la calefacción.” “Puede usted empezar por el rubio ése”, contesta Groucho, señalando a Harpo. Humor surrealista, decimos aquí, porque la respuesta no tiene nada que ver con la pregunta. Bien. Veamos la versión inglesa: “I’m here to turn off the heat.” “You can start right on him”, dice Groucho. Aquí sí se entiende la broma, porque “heat” significa calefacción o calentón, y se refiere a lo interesado que está Harpo por las mujeres que hay en el camarote.
Martínez Tejerina ha analizado 240 chistes como éste y nos deja a los fans marxianos con la mosca tras la oreja. Porque esa coletilla de reyes del humor absurdo, a lo mejor no es tan exacta. ¿Sería mejor hablar de los Marx como los reyes del doble sentido, como se les conoce en Estados Unidos?
Vía | ADN
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El humor del doble sentido supone una complicidad entre cómico y espectador.Lo contrario es el humor del absurdo.
A raíz del fallecimiento de Irving Brecher (rey del gag y gran artífice del humor de los Marx) reparé en la siguiente frase:
“¿Teléfono?: ¡Estamos en 1870 y Don Ameche todavía no lo ha inventado!” (Los Hermanos Marx en el Oeste - 1940)
Dado el “absurdo” de la frase (si no se está en onda) se tradujo aquí por:
“¿Teléfono?: ¡Estamos en 1870 y Bell todavía no lo ha inventado!”
¿Cual es la complicidad que faltaba? : Haber leido el cartel anunciador o visto la película de 1939 The Story of Alexander Graham Bell, interpretada por Don Ameche. La fama llego al extremo que, en la jerga norteamericana, durante aquellos años, al telefono se le llamo el Don Ameche…
¡Y claro, aquí se tradujo por Bell!