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Centenario de Luise Rainer
“Gané el Oscar por mi segunda y mi tercera película. No pudo ocurrirme nada peor. El Oscar no es una maldición, pero una vez que lo ganas, la gente cree que puedes hacer cualquier cosa.”
Luise Rainer cumplirá 100 años este martes, 12 de enero. Por si os queda la duda: sí, está viva. Posee un lujoso apartamento en Londres -ex propiedad de Vivien Leigh- decorado con alfombras persas, una criada filipina y fotos en blanco y negro. Y recuerdos, muchos recuerdos. Rainer apenas estuvo cinco años en Hollywood, pero le dio tiempo a batir varios récords: fue la primera actriz alemana que ganó el Oscar y la primera que lo consiguió en dos años consecutivos, un hito que solo Katharine Hepburn ha sido capaz de igualar.
Como en los últimos 65 años solo ha rodado una película, suponemos que serán pocos quienes se acuerden de ella. En Plumas de Caballo vamos a compensarlo dedicándole dos posts: uno para celebrar su centenario y otro, dentro de unos días, para repasar su primer gran éxito en Estados Unidos.
Nos trasladamos a Düsseldorf, año 1910. Luise Rainer nace en el seno de una próspera familia judía y se interesa muy pronto por la interpretación. Es el mítico director teatral Max Reinhardt quien la lanza al estrellato, incorporándola a su compañía y popularizando su nombre tanto en Berlín como en Viena. Rainer encajaba a la perfección con el estilo expresionista que propugnaba Reinhardt; su belleza de porcelana y su voz de soprano hacían el resto. Incluso llega a rodar tres peliculitas a principios de los años treinta.
La llegada de Hitler al poder y el clima antisemita que se propaga por la nación la empujan a aceptar una oferta que le había hecho un caza talentos de Hollywood en nombre de Louis B. Mayer. Rainer cruza el charco en 1935 con inmejorables referencias; hay quien la señala como la nueva Greta Garbo. Dos años después, pocos se atreverán a calificar de exagerada esta afirmación, aunque solo sea por el éxito comercial. El actor William Powell le ayuda con el inglés y con las técnicas de interpretación que se usan en Hollywood, aunque en este sentido Rainer mantuvo buena parte del estilo Reinhardt.
Debuta junto a Powell y Myrna Loy en ‘El gran Ziegfeld’. La película gana más de tres millones de dólares y el público queda encantado con Rainer, que recibe su primera nominación al Oscar. El día de la ceremonia, varios empleados de la MGM tienen que ir a buscarla porque no pensaba presentarse. La convencen, la visten y la sientan en su butaca justo a tiempo para escuchar que ella era la ganadora. Suponemos que, al año siguiente, cuando fue nominada por ‘La buena tierra’, se presentó por iniciativa propia; el caso es que también se llevó la estatuilla (¡por delante de la Garbo!), entrando por méritos propios en la historia del cine.
Luise está en la cresta de la ola, en la cúspide de su todavía corta carrera cinematográfica. Pero hay un problema con el que el señor Mayer no ha contado: la chica es lista. Tiene inquietudes intelectuales, se cansa de que le ofrezcan personajes superficiales, de que quieran convertirla en un producto más de esa fábrica humeante que es Hollywood. Y lo peor es que su matrimonio con el dramaturgo Clifford Odets fracasa estrepitosamente. La mejor salida parece volver a Europa y eso es lo que hará, encontrando la felicidad junto al editor Robert Knittel, estableciéndose en Inglaterra y dedicándose a labores humanitarias después de vivir en primera persona el horror de la Segunda Guerra Mundial: “Me di cuenta de que en la vida había cosas más importantes que actuar.”
Como decíamos al principio del post, en los últimos 65 años Luise Rainer solo ha aparecido una vez en la gran pantalla: fue en 1997, en la película ‘El jugador’ de Károly Makk, que adaptaba la novela de Fyodor Dostoyevsky. También se la pudo ver en las galas de los Oscars de 1998 y 2003, demostrando estar en buena forma. Viuda desde hace más de dos décadas, madre de una hija que ya debe ser sexagenaria, Rainer conserva la memoria y el cinismo con el que menosprecia a la Meca del Cine; podéis comprobarlo en esta gran entrevista que publicó el ‘Telegraph’ hace unos meses.
Felicidades, Luise, y que cumplas muchos más.
Actualizo para añadir este enlace a un artículo sobre la actriz escrito por Diego Galán. Desconocía lo de su apoyo a la causa republicana y el odio de los franquistas hacia ella…
Vía | IMDb
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Comentarios
LUISE SIEMPRE ME PARECIÓ UNA ACTRIZ UN TANTO CURSI, SU CURSILERÍA LLEGABA EN OCASIONES AL RIDÍCULO, SIN EMBARGO HAY UNA PELÍCULA DE ELLA QUE ME GUSTÓ MUCHO, ES AQUELLA EN DONDE ACTÚA CON MELVIN DOUGLAS Y ROBERT YOUNG, ES UNA PELÍCULA RÍO Y MUY APROPIADA A SU ESTILO, MAGNÍFICAMENTE AMBIENTADA Y CON UNA FOTOGRAFÍA AL SERVICIO DE LUISE.
POR CIERTO, RAINIER RECHAZÓ LA OFERTA DE FELLINI PARA “DOLCE VITA”, SIN EMBARGO APARECE EN UN CAMEO EN DICHA PELÍCULA, ES EN LA FIESTA EN DONDE NADIA GRAY BAILA “PATRICIA”














Creo que solo he visto El gran Ziegfeld, no la he visto en ninguna película mas. Es todo un logro lo de esta mujer, hizo historia.Pero es bastante drástica la forma en la que empieza a esfumarse del cine después de su exito, una carrera bastante atipica sin duda.
Me alegro de que aun este por aqui .