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nov

Noche de gloria para Lauren Bacall

“A los 19 años fui elegida por Howard Hawks para trabajar en una película con un hombre llamado Humphrey Bogart. No me entusiasmé mucho cuando lo supe. Pensé: «¿Estos dos juntos? Dios, esto no es para mí.» Entonces Hawks me dijo: «Bueno, a lo mejor es Cary Grant» y pensé: «¡Wow! ¡Eso cambia las cosas!» Pero acabó siendo con Bogart y esa fue mi gran suerte; porque no sólo era un magnífico actor, sino también un hombre extraordinario. Él me dio una vida. Él cambió mi vida.”

No os dejéis engañar por la cita. Lauren Bacall se lo pasó de cine en el acto de entrega del Oscar honorífico que la Academia de Hollywood ha tenido a bien concederle a sus 85 años. Pero era inevitable que su discurso tuviera un matiz nostálgico al recordar al gran amor de su vida. Mientras acariciaba la estatuilla, Bacall clavaba la vista en el atril, esperando que Bogart le silbara las palabras que tenía que pronunciar. También hubo recuerdos para Gregory Peck, Kirk Douglas y John Huston, los otros hombres que han marcado su trayectoria ante las cámaras; pero, lógicamente, a años luz de su coprotagonista en Tener y no tener (1944).

El discurso de Bacall duró casi cinco minutos. La presentación de Anjelica Huston, otros cinco. Me parece destacable. Todo el mundo critica que el Oscar honorífico se haya entregado en una ceremonia aparte, sin el ruido ni la expectación que habrá en la alfombra roja del teatro Kodak el próximo 7 de marzo. Pero miremos el lado positivo: ¿De cuánto tiempo habría dispuesto Lauren en la gala oficial? ¿40 segundos? ¿Un minuto, por ser quién es? Quizá haya sido mejor así, tanto para ella como para el resto de homenajeados (John Calley, Roger Corman y Gordon Willis). Una ceremonia más acogedora, en la que no han faltado invitados de primer nivel como Tom Hanks o Quentin Tarantino, y en la que han podido explayarse a gusto. Además, los organizadores han asegurado que el 7 de marzo volverá a recordarse el ‘momento Bacall’. Conclusión: ya me parecía una buena idea y, visto lo visto, me reafirmo.

Os recomiendo que cliquéis en el enlace de abajo y veáis la entrega del Oscar a Bacall, que demostró un gran sentido del humor para cerrar su intervención: “Me alegro de estar viva… Lo cual debe haber sorprendido a alguno de los presentes.”

Vía | Oscars.org

Foto | Reuters

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Comentarios

Yo la encuentro guapísima y muy lúcida a Lauren, es fabuloso que todavía queden algunos testigos vivos de la epoca dorada del cine (la mejor). Felicidades Lauren! Me encanta en Tener y no Tener , Cayo Largo, y una comedia que hizo con Gregory Peck , ahora no recuerdo el nombre.

Creo que la comedia a la que te refieres es ‘Mi desconfiada esposa’, de Vincente Minnelli ;)

Sigue conservando el porte de siempre, y ese halo tan increíble en su mirada.

Pocas veces alguien ha entrado en el cine con tan buen pie (ya se sabe, los padrinos…) y hay que tener algo muy especial para conservar esa mirada décadas después. Chapeau, señora.
El impacto que causó Betty Bacall queda perfectamente reflejado en ese corto animado titulado “Bacall to Arms”, que es descacharrante.
Bueno, esperemos que en la ceremonia de marzo haya un buen recuerdo para estos veteranos, que ya quedan pocos.
Saludos

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