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‘Últimas sesiones con Marilyn’ (2008)

Marilyn Monroe

Una de las agradables sorpresas de la Navidad que acaba de terminar ha sido la emisión por el Canal 33 del documental ‘Últimas sesiones con Marilyn’, dirigido por el francés Patrick Jeudy. No pude verlo en directo pero sí a través de la web de Televisió de Catalunya, que ya lo ha retirado por cuestiones de copyright. Antes de analizarlo, un consejo: no lo veáis si estáis en una época complicada de vuestra vida o sois propensos a la depresión. Es un documental angustioso, que no da respiro ni pone paños calientes a los meses previos a la muerte de Marilyn Monroe.

‘Últimas sesiones con Marilyn’ es la adaptación del libro homónimo escrito por Michael Schneider en 2006 y en el cual se disecciona la cara oscura de la ambición rubia desde una perspectiva psicoanalítica. La base del libro son las grabaciones de las sesiones de terapia que recibió Marilyn por parte del doctor Ralph Greenson entre enero de 1960 y agosto de 1962, que fueron verificadas y publicadas por ‘Los Angeles Times’. Greenson, famoso por su capacidad para mejorar el rendimiento de los actores de Hollywood y ayudarles a superar sus respectivas frustraciones, fracasó en su intento por rescatar a Marilyn de su agujero negro. Al contrario; él mismo llegó a perder la cabeza, devorado por el mito.

Los primeros minutos del documental suponen una pequeña decepción. Nos damos cuenta de que a Marilyn la vamos a oir más bien poco. Desconozco si es por motivos de propiedad de derechos, por la estética del montaje o por la pobre calidad de las grabaciones; el caso es que la escuchamos siempre de fondo, en un largo lamento interrumpido de vez en cuando por el señor Greenson, y es la voz en off quien explica la historia, quien cita las palabras de la actriz. Aún así, entramos rápidamente en ese oscuro universo gracias a archivos privados, cartas, fotografías y fragmentos de películas que están seleccionados con esmero y que no saturan ni dejan insatisfechos al espectador.

El relato juega con la idea de que Marilyn era una niña grande, con un grave problema de falta de cariño que Hollywood se había encargado de agudizar. En el documental se dice que le gustaba ser fotografiada cuando entraba en una depresión porque la cámara acariciaba su piel y sacaba lo mejor de sí misma. En este sentido, era consciente de su poder de seducción, de su belleza y su erotismo; pero esto también podía ahogarla en el barro cuando entendía que los hombres se le acercaban por quien era en la pantalla, no por la Norma Jean que leía a Tolstoy, escuchaba a Beethoven y tomaba clases en el Actor’s Studio. Tenía miedo de que se olvidaran de ella y por eso llegaba siempre tarde a los rodajes: le horrorizaba la idea ir a una cita y que no hubiera nadie; la hacía sentir vacía, inútil, muerta.

En su intento por encontrar el amor llegó a interiorizar sus personajes, a creer que Marilyn existía de verdad. Uno de los momentos más impactantes del documental es el del rodaje de ‘Vidas rebeldes’. Cuando quiso dotar de profundidad a su personaje, John Huston se levantó de su butaca y le gritó que se limitara a hacer de puta, que para eso le pagaban. Tampoco le fue mejor con su compañero de reparto, Clark Gable, al que llegó a considerar un padre sin que él la correspondiera. Marilyn no fue al entierro de Gable -antes del estreno del film- porque se encontraba demasiado débil; pero sí fue al nacimiento de su hijo póstumo, y se presentó vestida de luto de los pies a la cabeza.

Como es lógico, ‘Últimas sesiones con Marilyn’ también aborda su difícil matrimonio con el dramaturgo Arthur Miller. Y, como buena película, deja lo mejor para el final: un pasaje frío pero intenso sobre cómo los hermanos Kennedy se fueron pasando a Marilyn de mano en mano, y de cómo ésta superó su miedo a hablar y su adicción a los antidepresivos en los ensayos previos al histórico “Happy birthday, Mr. President” dedicado a JFK. De fondo, la voz de Norma Jean, hablando para sí misma porque el doctor Greenson ya no podía con ella, grabándose en un magnetófono para que, 47 años después de su muerte, todavía nos sigamos preguntando quién demonios era Marilyn Monroe.

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Comentarios

Tremendo documental que refleja lo miserable que puede llegar a ser la fama.

En el documental no oimos hablar a Marilyn basicamente por que las cintas de las que tanto se ha hablado no existe. Quien hizo las transcripciones de las cintas fue el Sr John Miner, que fue uno de los que participaron en la autopsia de Marilyn, y este documental esta basado en las transcripciones sobre las cintas que hizo este senyor cuando fue a visitar al psicoanalista de Marilyn Ralph Greenson,pero lo hizo de cabeza, es decir, el mientras las oia iba tomando notas, en ningun momento esas cintas las consiguio el New York Times ni mucho menos. Ojala existieran y las hicieran publicas.

Hola Marco Antonio. No termino de entender tu comentario. Primero dices que las cintas no existen, pero luego dices que el señor Miner las oyó en casa de Greenson. Tenía entendido que ‘Los Angeles Times’ esperó mucho tiempo antes de publicar el reportaje porque quiso asegurarse de que las grabaciones eran ciertas, pero puede que me falle la memoria. Gracias por tu apunte y saludos.

Marilyn fue una de las personas mas miserables que han existido y creo que no exagero nada. Nunca fue feliz, y cuando creia serlo minimamente la caida a la realidad era más estrepitosa y desgarradora todavía.
Greenson se obsesionó con ella y hizo cosas terribles en mi opinion, casi negligencias. La hizo ser adicta a el , a tenerlo a mano siempre y eso es una catástrofe para alguien como Marilyn.
A mi me rompe el corazón todo lo relacionado con ella, leer como intentaba mejorar, salir adelante , buscar ilusiones debajo de las piedras si había falta…nunca funcionó.

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