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Una tentación de 4,6 millones de dólares
Perdonad las ausencias de las últimas semanas, pero está siendo un mes de junio agotador y encima con los primeros calores del verano, que siempre me atrofian las neuronas. En el post del otro día os contaba que Debbie Reynolds iba a subastar toda su colección de vestuario de cine clásico y que la joya de la corona era el vestido que lució Marilyn Monroe en ‘La tentación vive arriba’ (Billy Wilder, 1955). Celebrada la subasta, ya sabemos cuánto se ha pagado por ese conjuntito blanco cuya falda se levantaba por la ventisca que salía de los sistemas de ventilación del metro de Nueva York: 4,6 millones de dólares (o 3,2 millones de euros).
Aprovechemos para aportar algo de ‘background’ a la noticia que han publicado la mayoría de periódicos digitales del mundo. La escena de marras se rodó por primera vez a la altura del número 52 de la Avenida Lexington, en Manhattan, el 15 de septiembre de 1954 a la 1 de la madrugada. Se calcula que unos 5.000 curiosos presenciaron el brillante espectáculo que ofrecían las piernas de la Monroe, silbando y aplaudiendo cada vez que la actriz debía repetirla. Entre el público se encontraba Joe DiMaggio, preso de los celos. Cuando Wilder regresó al estudio comprobó que el material era inservible porque la gente había hecho demasiado ruido, así que repitió la escena en un estudio de la Fox. Marilyn tardó 40 tomas en hacerlo bien… pero valió la pena (que se lo digan a la casa de subastas).
Esta no fue la única prenda de Marilyn subastada: también fueron adquiridos los vestidos que lució en ‘Los caballeros las prefieren rubias’ o ‘Río sin retorno’. Y también se vendieron piezas de ropa de otros actores y actrices: Judy Garland en ‘El mago de Oz’, Richard Burton en ‘Cleopatra’, Gene Kelly en ‘Cantando bajo la lluvia’, Audrey Hepburn en ‘My Fair Lady’, Grace Kelly en ‘Atrapa a un ladrón’… En total más de 700 artículos que le reportaron a Debbie Reynolds la nada despreciable cantidad de 22,8 millones de dólares (a repartir con la casa de subastas, imagino). Y eso no es todo: en diciembre habrá un segundo lote con otros preciados trajes del cine clásico. Id ahorrando. Quién sabe, a lo mejor os da para una imitación de la hebilla del cinturón que usó John Wayne en dos escenas de diez segundos de ‘Centauros del desierto’.
Vía | Diario de Yucatán
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