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Centenario de Akira Kurosawa
Pese al desconocimiento de quien escribe sobre la figura de Akira Kurosawa y pese a que un post como éste incumple dos de los propósitos del blog -evitar las efemérides y ceñirse al cine clásico estadounidense- no se puede obviar que el director que sería bautizado con el apodo de Emperador por su sabiduría y fuerte carácter nació tal día como hoy hace 100 años, el 23 de marzo de 1910. Llegó al mundo en Tokyo, alargando el linaje de una familia de samuráis que ya contaba con varios siglos de antigüedad, y pronto desarrolló una pasión por la pintura, el teatro y el cine de la que se beneficiarían millones de personas en todo el mundo.
Más que hacer el típico repaso por la vida y obra de Kurosawa, cosa que podéis encontrar en las notas de prensa que se han publicado en los medios de comunicación, y dado que tampoco he visto la mayoría de sus presuntas obras maestras -apenas ‘Rashomon’ (1950) y ‘Los siete samuráis’ (1954), que dicho sea de paso no me vuelven loco- me gustaría tratar las conexiones entre su cine y el de los grandes maestros de Hollywood como John Ford.
El caso de John Ford es curioso porque por todos es conocida su reticencia a repartir halagos en público -se los negaba, incluso, a su actor fetiche, John Wayne. Sin embargo, a mediados de los años cincuenta entabló una gran amistad con Kurosawa, el cual le tenía por uno de los mejores directores de la historia del cine y una figura tan importante como cualquier maestro de Kung Fu. Después de su primer encuentro, Kurosawa empezó a imitar el estilo de Ford, llevando sus características gafas oscuras, vistiendo ropa similar y contratando, siempre que era posible, al mismo equipo de trabajo, tanto delante como detrás de las cámaras.
Ford podía ser muy cínico con los aduladores, pero hizo una excepción con el director japonés. En una carta dirigida a John Wayne y fechada en noviembre de 1957, se refiere a Kurosawa como “un tipo agradabilísimo” y pide al Duque que le deje entrar a saludar durante el rodaje de ‘El bárbaro y la geisha’, de John Huston.
Ford nunca trabajó con Kurosawa ni adaptó ninguna de sus películas al lenguaje occidental, pero sí lo hicieron otros directores americanos y europeos, con excelentes resultados. En 1960, los siete samuráis originales se trasladaron del Japón medieval al México del siglo XIX y se convirtieron en ‘Los siete magníficos’ de la mano de John Sturges, con un reparto encabezado por Yul Brinner, Eli Wallach, Steve McQueen y Charles Bronson. Poco después, en 1964, Sergio Leone aprovechó el libreto de ‘Yojimbo’ para seguir redefiniendo el concepto clásico del western en ‘Por un puñado de dólares’.
Pese a todo, la Academia de Hollywood siempre se mostró reticente a premiar su trabajo. En 1985 le nominó por ‘Ran’ pero perdió frente a Sydney Pollack, que competía con ‘Memorias de África’. Finalmente, en 1990 pudo recoger el Oscar Honorífico “por los logros cinematográficos que han inspirado, encantado, enriquecido y entretenido al público y que han influenciado a cineastas de todo el mundo”. Los mismos motivos por los que merecía su hueco en Plumas de Caballo en esta conmemoración de su centenario.
Vía | Europa Press
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Comentarios
Pues no lo sabía. Y entiendo que se lo recriminaran, pero también debían reconocer que no se había fijado en un cualquiera precisamente… ;)
Saludos, Víctor.
No hay que olvidar la evidente y declarada influencia que Kurosawa sentía por el cine norteamericano, en especial por el cine negro, al principio de su carrera. Antes de asentar el estilo que le convertiría en uno de los autores más importantes del pasado medio siglo, Kurosawa quedó fascinado con la obra de directores como Fritz Lang o Howard Hawks (y Ford, por supuesto). Este cine le influyó tanto en las temáticas de sus películas como en el sentido estético, y puso las bases para lo que años después vendría a desarrollar: cine histórico y de samuráis que a su vez ejerció una influencia correspondida con el cine occidental. Talento de ida y vuelta, la consolidación de un lenguaje universal sin fronteras ni aspavientos.
Salud y cine.
Hola David, bienvenido al blog. Espero verte más por aquí, ya que por tus comentarios parece que nos puedes aportar muchas cosas! He añadido un enlace a Memorias del Cine Club. Un saludo.
Si sois de Madrid no os deberíais perder la exposición de dibujos de Kurosawa en el museo ABC. La exposición consiste sobre todo en dibujos que el director hacía para ilustrar sus obras en forma de storyboards. Os dejo un enlace aquí si queréis más info: http://j.mp/iEL0BP
Saludos!













Sabes que en Japón muchos compañeros ( y público) le tenían manía por ser demasiado “occidental” en su forma de entender y realizar su cine?
Y si, el idolatraba a Ford. El respeto al menos era mutuo.