15
sep

Richard Brooks, el fuego y la palabra

Cartel Retrospectiva Richard Brooks

El próximo viernes 18 de septiembre arranca la edición número 57 del Festival Internacional de Cine de San Sebastián y, un año más, el certamen donostiarra ha tenido el detalle de acordarse del cine clásico en su sección Retrospectivas. Como dijimos en su día, esta vez el homenajeado es Richard Brooks, un hombre que como recuerda la propia organización del festival, debe ser reivindicado por muchas razones a parte de por ser especialista en adaptar obras de Capote, Williams, Dostoievsky o Fitzgerald.

Brooks nació en Filadelfia el 18 de mayo de 1912, en el seno de una familia rusa judía y con un nombre bastante diferente: Ruben Sax. Desde muy joven sintió pasión por la escritura y ello le impulsó a ser periodista (entonces era una profesión de prestigio, no como ahora) y a hacer sus pinitos en el terreno literario. En 1947 se atrevió con una estupenda novela llamada Crossfire que tocaba temas tan espinosos como la traición entre oficiales y la homosexualidad. Dicha historia fue llevada al cine por Edward Dmytryk en Encrucijada de odios, aunque para que nadie se echara las manos a la cabeza se cambió el componente homosexual por el racista.

Directores de la talla de Robert Siodmak, Jules Dassin o Delmer Daves tuvieron el placer de contar con Brooks como guionista de grandes películas del cine negro de los cuarenta. Quizá la más destacada fuera Cayo Largo, dirigida por John Huston, un inolvidable mano a mano entre Humphrey Bogart y Edward G. Robinson con Lauren Bacall como testigo de lujo.

A partir de la década de los cincuenta, Brooks tomó las riendas de sus historias, ya fueran originales o adaptadas, y se sentó en la butaca de director con excelentes resultados. Ganó el Oscar en 1960 por el guión de El fuego y la palabra, pero también dirigió Los hermanos Karamazov, La gata sobre el tejado de zinc, Dulce pájaro de juventud o A sangre fría, entre muchas otras. A nivel personal, estuvo casado en dos ocasiones, la segunda con la actriz Jean Simmons (de 1960 a 1977).

El Festival de San Sebastián incluye a Brooks en la llamada ‘generación de la violencia’ a la que también pertenecían Fuller, Aldrich, Ray o Siegel, sin embargo “su obra, muy coherente en lo ideológico y en lo estético, quedó a veces relegada en una segunda línea”. Es el momento pues de redescubrir a Richard Brooks. Quienes se acerquen a Donostia podrán ver las 24 películas que dirigió, las cuatro en las que solamente intervino en el guión y, por supuesto, la mencionada adaptación de Crossfire. Más información, aquí.

Vía | Festival de San Sebastián 2009

Tags: , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)