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Píldoras de cine clásico (XV)
1. El director italiano Bernardo Bertolucci, de 71 años, recibirá la Palma de Oro de Honor del Festival de Cannes el próximo 11 de mayo, durante la gala de apertura del certamen. El jurado del festival le considera un referente del séptimo arte por haber impregnado sus películas de “un profundo lirismo y una dirección tan precisa como elegante”. Valgan como ejemplo ‘El conformista’ (1970), ‘El último tango en París’ (1972) o ‘Novecento’ (1976). Bertolucci ha sido un habitual en la programación de Cannes, sin embargo nunca había ganado premio alguno; se quedó en la nominación con ‘La tragedia di un uomo ridicolo’ (1981) y ‘Belleza robada’ (1996). Esta es la tercera vez que Cannes otorga un premio honorífico: los anteriores afortunados fueron Woody Allen (2002) y Clint Eastwood (2009). La idea es que, a partir de ahora, el galardón se entregue anualmente.
2. Poco antes del homenaje a Bertolucci, el 3 de mayo, ya tendremos en las librerías la esperada autobiografía de Robert Redford. Hasta ahora, los lectores de ‘Vanity Fair’ son los únicos que han podido leer un extracto del libro, en concreto el que hace referencia al rodaje de ‘Todos los hombres del presidente’ (1976). En este capítulo, Redford insiste en que el guión fue obra suya y que le supuso romper su amistad con William Goldman, que le reclama 700.000 euros por los derechos de autor. Más allá de esta disputa, no se esperan muchos detalles morbosos de su vida íntima, sino más bien una especie de documental encuadernado (¿y edulcorado?). Por cierto que Redford, de 74 años, estrena en sólo unos días su nueva película como director: ‘The Conspirator’, sobre asesinato del presidente Abraham Lincoln.
3. El Museo ABC de Madrid acoge hasta el próximo 7 de junio una colección de dibujos de Akira Kurosawa bajo el título ‘La mirada del samurái’. Son un total de 120 dibujos originales que el mítico director japonés utilizó para los storyboards de sus películas. Según los responsables de la exposición, Kurosawa exhibe en sus trazos influencias eclécticas que van de Hokusai a Van Gogh y de Shakespeare a Tolstoi. No en vano Kurosawa afirmaba que, al crear un storyboard, procuraba pensar en “el encuadre, la psicología y las emociones de los personajes, sus movimientos, el ángulo de cámara, la iluminación, el vestuario y los accesorios”. Es decir, que era muy preciso y tenía una imaginación extraordinaria. Normal que todo este trabajo fuera reconocido con un Oscar.
mar
Centenario de Akira Kurosawa
Pese al desconocimiento de quien escribe sobre la figura de Akira Kurosawa y pese a que un post como éste incumple dos de los propósitos del blog -evitar las efemérides y ceñirse al cine clásico estadounidense- no se puede obviar que el director que sería bautizado con el apodo de Emperador por su sabiduría y fuerte carácter nació tal día como hoy hace 100 años, el 23 de marzo de 1910. Llegó al mundo en Tokyo, alargando el linaje de una familia de samuráis que ya contaba con varios siglos de antigüedad, y pronto desarrolló una pasión por la pintura, el teatro y el cine de la que se beneficiarían millones de personas en todo el mundo.
Más que hacer el típico repaso por la vida y obra de Kurosawa, cosa que podéis encontrar en las notas de prensa que se han publicado en los medios de comunicación, y dado que tampoco he visto la mayoría de sus presuntas obras maestras -apenas ‘Rashomon’ (1950) y ‘Los siete samuráis’ (1954), que dicho sea de paso no me vuelven loco- me gustaría tratar las conexiones entre su cine y el de los grandes maestros de Hollywood como John Ford.
El caso de John Ford es curioso porque por todos es conocida su reticencia a repartir halagos en público -se los negaba, incluso, a su actor fetiche, John Wayne. Sin embargo, a mediados de los años cincuenta entabló una gran amistad con Kurosawa, el cual le tenía por uno de los mejores directores de la historia del cine y una figura tan importante como cualquier maestro de Kung Fu. Después de su primer encuentro, Kurosawa empezó a imitar el estilo de Ford, llevando sus características gafas oscuras, vistiendo ropa similar y contratando, siempre que era posible, al mismo equipo de trabajo, tanto delante como detrás de las cámaras.
Ford podía ser muy cínico con los aduladores, pero hizo una excepción con el director japonés. En una carta dirigida a John Wayne y fechada en noviembre de 1957, se refiere a Kurosawa como “un tipo agradabilísimo” y pide al Duque que le deje entrar a saludar durante el rodaje de ‘El bárbaro y la geisha’, de John Huston.
sep
El Festival de Venecia se adelanta al centenario de Akira Kurosawa
Este miércoles arranca la 66ª edición del Festival de Cine de Venecia, uno de los más importantes del mundo a pesar de la baja calidad de las películas que se han exhibido en los últimos años. Y como es habitual, el certamen tendrá una amplia sección dedicada al cine clásico, con un nombre propio: Akira Kurosawa.
El próximo 23 de marzo se cumplirán cien años del nacimiento del director japonés y Venecia quiere ser la primera en homenajearle. De ahí que el 6 de septiembre vaya a celebrarse en el Lido una mesa redonda de debate sobre su vida y su obra. En la misma participará Teruyo Nogami, ayudante de Kurosawa en varias películas.
La relación entre Venecia y Kurosawa viene de lejos, puesto que fue el León de Oro que ganó en 1951 por Rashomon lo que le abrió las puertas de Occidente. Tres años después se hizo con el León de Plata por Los siete samurais y en 1965 ganó el Premio de la Oficina Católica Internacional de Cine (como suena) por Barbarroja.
Pero lógicamente la mayoría del cine clásico que se exhibirá en el Gran Canal será italiano de pura cepa. En este sentido, destaca la presencia del realizador toscano Mario Monicelli, que sigue en activo a sus 94 años. Hace justo medio siglo que Monicelli ganó el León de Oro por La gran guerra, la tragicómica historia de dos jóvenes (ni más ni menos que Alberto Sordi y Vittorio Gassman) que intentan huir del ejército durante la Primera Guerra Mundial.
Además de La gran guerra, el Festival de Venecia homenajeará a Monicelli con la proyección de Rosy, el huracán (1979), comedia en la que Gérard Depardieu interpreta a un boxeador venido a menos que se enamora de una campeona de lucha libre (Faith Minton).
Vía | El Mundo














