Sep
Concurso: Regalamos cinco Blu-ray de ‘Psicosis’ (edición especial 50 aniversario)
Este año estamos hablando mucho de ‘Psicosis’ ya que se cumplen 50 años del estreno de una de las mejores películas de Alfred Hitchcock y, también, de las más controvertidas. Si queréis disfrutar de ella en todo su esplendor gracias a la tecnología de alta definición (y no lo digo por decir: realmente se nota la diferencia), tal vez os interese participar en este nuevo concurso que Plumas de Caballo organiza por cortesía de NBC Universal. Regalamos cinco Blu-ray de ‘Psicosis’ que incluyen un montón de extras para celebrar ese reseñado 50 aniversario: entrevistas con Hitchcock y Truffaut, storyboards, análisis de la escena de la ducha, notas de producción, trailers, un making of de la película y un extenso documental sobre el Maestro del Suspense, entre otros. Una pieza de colección que mejora a todas las ediciones anteriores de ‘Psicosis’ editadas en DVD.
Para participar en el concurso sólo tenéis que responder a esta sencilla pregunta:
¿Cuándo fue la última vez que gritaste tanto como Janet Leigh en la ducha de ‘Psicosis’?
El jurado de Plumas de Caballo elegirá las cinco respuestas que considere más originales como ganadoras de los Blu-ray de ‘Psicosis’.
Las bases del concurso son las siguientes:
1. Las respuestas deben realizarse en este mismo post, especificando vuestro nombre y e-mail en las casillas correspondientes (sólo se permite una respuesta por e-mail; si hay más de una, sólo se contará la primera como válida).
2. Las respuestas publicadas en el grupo de Facebook de Plumas de Caballo no tienen validez.
3. El plazo para participar en el concurso termina el miércoles 8 de septiembre de 2010 a las 22 horas.
4. En las horas posteriores al cierre del concurso daremos a conocer los ganadores y nos pondremos en contacto con ellos a través del e-mail que nos hayan indicado.
5. Los ganadores deben residir obligatoriamente en España (pedimos disculpas a todos los usuarios que nos visitan desde el extranjero, sobre todo desde los países latinoamericanos).
¡Mucha suerte! ;-)
Ago
Robert F. Boyle también nos ha dejado
Si hace apenas 24 horas hablábamos de la muerte de la guionista italiana Suso Cecchi d’Amico, ahora tenemos que referirnos al deceso de Robert F. Boyle, uno de los diseñadores de producción más importantes del cine clásico estadounidense. Cumplió 100 años en octubre del año pasado y salió acreditado en más de un centenar de películas desde la década de los cuarenta hasta la de los noventa. Trabajó con directores de la talla de Alfred Hitchcock, Norman Jewison o Don Siegel, y fue nominado a los Oscars por ‘Con la muerte en los talones’ (1959), ‘Gaily, Gaily’ (1969), ‘El violinista en el tejado’ (1971) y ‘El último pistolero’ (1976). En su haber también figuran los diseños de producción de ‘Los pájaros’, ‘Marnie, la ladrona’ o ‘A sangre fría’.
Robert Francis Boyle nació en Los Ángeles en 1909 y se licenció en Arquitectura por la Universidad del Sur de California. Empezó a trabajar en el sector, pero fue una de las millones de víctimas que perdieron su empleo por culpa de la Gran Depresión. Eso le motivó a buscar otros frentes en los que aplicar los conocimientos adquiridos en la facultad. La Paramount le abrió las puertas del cine en 1933 al contratarle como delineante. Allí estuvo siete años montando decorados y ejerciendo de eventual asistente de dirección, hasta que la Universal lo incorporó a su plantilla. Poco a poco fue ganándose un hueco respetable en la industria, llegando al cenit de su carrera a finales de los cincuenta, cuando consolidó su relación profesional con Alfred Hitchcock.
Hace sólo un año y medio que Robert F. Boyle recibió el Oscar Honorífico de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, un merecido aunque tardío reconocimiento. Tenéis toda la secuencia de la entrega del premio en el vídeo de arriba. Nicole Kidman le presenta ante el público y da paso a una recopilación de escenas diseñadas por Boyle, entre las que destaca ese columpio lleno de cuervos que tantas pesadillas nos provoca a quienes tenemos aversión a las palomas (aquí no hay cuervos; si no, también los temería). Después aparece Boyle en el atril, con un aspecto bastante bueno a pesar de los 98 años que tenía entonces (el galardonado de mayor de edad de la historia de los Oscars). En su discurso se acuerda de toda la gente que le ha ayudado en “el gran viaje” que ha sido, para él, la vida. Sus palabras emocionan hoy más que nunca. Descanse en paz.
Vía | IMDb
Jul
‘Psicosis’ y ‘Ben-Hur’, dicotomía cromática
Ya he perdido la cuenta de los reportajes, artículos de opinión, críticas y demás piezas periodísticas que se le han dedicado este año a ‘Psicosis’ y ‘Ben-Hur’ por el 50º aniversario de sus respectivos estrenos. En esta ocasión es el diario ‘El País’, a través de su suplemento veraniego ‘Tentaciones’, el que habla de estas dos películas clave del cine clásico, cada una a su estilo y prácticamente en polos opuestos en cuanto al diseño de producción se refiere.
El reportaje, firmado por Fátima Cruz, está salpicado por las breves intervenciones del director Vicente Aranda y del historiador Roman Gubern. Básicamente, pone el acento en el contraste cromático de ambas películas: mientras que ‘Psicosis’ era una pesadilla en blanco y negro, casi minimalista -la casa de Bates recuerda a los establos solitarios de ‘La noche del cazador’-, ‘Ben Hur’ es una aventura épica en un brillante Technicolor que pone a prueba la resistencia de nuestras retinas (es una broma, claro: si superamos las baldosas color amarillo canario de ‘El mago de Oz’, podemos hasta mirar directamente al sol).
Más contrastes: el presupuesto. ‘Psicosis’ se rodó con 800.000 dólares, ya que ninguna productora importante quiso hacerse cargo de una historia tan truculenta. En cambio, William Wyler disfrutó de los 15 millones de dólares que le otorgó la Metro-Goldwyn-Mayer para ‘Ben-Hur’, un dinero invertido en decorados colosales, trepidantes escenas de acción -¡esa carrera de cuadrigas!-, 50.000 extras y una estrella como Charlton Heston al frente del reparto. No es de extrañar que muchos fans de Wyler vieran en ‘Ben-Hur’ “una concesión a la comercialidad y una traición a su trayectoria”, como apunta Gubern.
Y un último contraste: lo más injusto de todo es que ‘Ben-Hur’ se hizo con 11 Oscars, mientras que ‘Psicosis’ perdió en las cuatro categorías a las que fue nominada (Hitchcock dobló la rodilla frente al Billy Wilder de ‘El apartamento’). Pero así es la Academia de Hollywood. Yo, aunque sean dos films antagónicos y que, por tanto, no pueden compararse, me llevaría ‘Psicosis’ a una isla desierta mucho antes que ‘Ben-Hur’. ¿Y vosotros?
Jul
El BFI pide ayuda para restaurar nueve películas de Hitchcock
Nos sorprendía hace dos meses -¡cómo pasa el tiempo!- el descubrimiento de nueve películas de Alfred Hitchcock que se creían perdidas. El British Film Institute anunció a bombo y platillo que seis de las cintas habían sido restauradas totalmente, y que las otras tres se habían recuperado en parte, además de asegurar que todas ellas se exhibirían en 2012 durante la celebración de los Juegos Olímpicos que albergará la ciudad de Londres.
Pues bien, parece que la cosa no es tan sencilla. El BFI dice ahora que las películas aún no están restauradas y, lo que es peor, que no tiene el dinero necesario para llevar a cabo el proceso: un millón de libras (alrededor de 1,8 millones de euros). Por eso pide a los fans de Hitchcock que se rasquen el bolsillo y adopten alguna de sus obras; los donativos se pueden realizar vía online en esta dirección.
Para que os hagáis una idea: un donativo de 150 libras aseguraría la restauración de 10 segundos de película; harían falta 5.000 para una escena completa y 100.000 para todo el metraje. Lógicamente, no hace falta hacer esos donativos tan bárbaros; se puede donar lo que buenamente se pueda o se quiera, a partir de 1 libra. Pero si donamos 25 nos haremos miembros del BFI y estaremos informados de todas sus actividades; y si donamos 5.000 (ejem), saldremos en los créditos de la película.
Por otro lado, el BFI ha elaborado una lista de otras 75 películas perdidas por si algún cinéfilo puede ayudarles a buscarlas. Todas las cintas son británicas y entre ellas está ‘The Mountain Eagle’, algo así como el Santo Grial de Mr. Hitchcock.
Vía | Estamos Rodando
Jun
Píldoras de cine clásico (III)
1. Si el próximo verano os dejáis caer por la ciudad de Turín, sabed que el Museo Nacional del Cine acoge una exposición de fotografías de los actores Anthony Quinn y Marlon Brando. Son más de cien instantáneas tomadas por el fotógrafo Sam Shaw, la mayoría de ellas inéditas, con las que se pretende dejar constancia del carácter rebelde de ambos actores. La muestra estará abierta al público hasta el 19 de septiembre de 2010. Más información en la web oficial del museo.
2. Os recomendamos el artículo que ha escrito Adrián Massanet en ‘Blogdecine’ sobre la decadencia de dos de los mejores directores de la historia del cine: Alfred Hitchcock y Billy Wilder. El post repasa la exitosa década de los cincuenta, en la que entre ambos dirigieron una decena de obras maestras, para después meterse de lleno en los sesenta. Fue a partir de ‘El apartamento’ y ‘Psicosis’ cuando los dos cineastas experimentaron un fuerte descenso en cuanto a recaudaciones de taquilla, lo cual no quiere decir que dejaran de filmar grandes películas. ¿Infravaloradas, tal vez? En fin, bastante de acuerdo con el artículo pero también con algunos comentarios de los usuarios que escriben debajo.
3. También en ‘Blogdecine’ leo el último disparate que se está cociendo en Hollywood: una nueva versión de ‘Sin novedad en el frente’ que tendrá como protagonista a Daniel Radcliffe, el insulso actor de la no menos insulsa saga del mago Harry Potter (juro que intenté leerme el primer libro, pero en la página 15 estaba roncando y nunca he tenido fuerzas para volver a intentarlo). No será exactamente un remake de la película de 1930 dirigida por Lewis Milestone (ganadora del Oscar a la Mejor Película y al Mejor Director), sino –gracias a Dios– una nueva adaptación de la novela de Erich Maria Remarque. Da igual: es para echarse a temblar. Toquemos madera. Y feliz noche de Sant Joan.
May
Nueve películas mudas de Hitchcock saldrán del olvido en 2012
Londres acogerá la celebración de los Juegos Olímpicos en el verano de 2012, pero el deporte no será el único protagonista esos días: también habrá sitio para el cine clásico. Nueve películas de la etapa muda de Alfred Hitchcock se proyectarán en las Olimpiadas Culturales, que se desarrollarán paralelamente a los Juegos. La noticia no está confirmada al cien por cien, pero al menos esa es la voluntad del British Film Institute (de paso nos recuerdan que el orondo director nació en Leytonstone, justo al lado del Olympic Park).
Amanda Neville, directora del BFI, ha dicho que el proceso de restauración de las nueve películas escogidas ha sido bastante complicado por el mal estado de los materiales. De hecho, tres de ellas no han podido ser recuperadas totalmente, por lo que se deberán buscar alternativas al clásico proyector de cine.
‘The Pleasure Garden’ (1925), ‘The Lodger’ (1926) o ‘The Farmer’s Wife’ (1927) son algunas de las cintas que podrán verse en Londres dentro de dos años, tanto en la sede del BFI como en festivales de música independiente, de donde pueden salir curiosas mezclas. El objetivo es demostrar que ya desde sus inicios Hitchcock poseía un don especial para dirigir películas. Además, se realizarán audiciones de las bandas sonoras que Bernard Herrmann compuso para ‘Psicosis’, ‘Con la muerte en los talones’, ‘El hombre que sabía demasiado’ y ‘Vértigo: De entre los muertos’.
Eso sí, que nadie espere encontrarse con la proyección de ‘The Mountain Eagle’, un film perdido que tiene la fama de ser el Santo Grial del cine británico. Lo dirigió Hitchcock en 1926 pero no se conserva ninguna copia y el propio director lo calificó de “horrible” en su entrevista con François Truffaut. Pero, en fin, quién sabe… Igual aparece en 2012. ¿Por qué no miráis en el armario?
Vía | The Independent
Abr
La ducha de Janet Leigh en ‘Psicosis’
Desde que arrancó 2010 se suceden los reportajes que conmemoran el 50 aniversario del estreno de ‘Psicosis’. Una efeméride importante, sin duda, pero si me permitís ser puntilloso añadiré que la premiere de la película se celebró en Nueva York el 16 de junio de 1960 y el primer país que se decidió a estrenarla -Reino Unido- no lo hizo hasta el 4 de agosto. Es decir, que técnicamente aún no se ha cumplido medio siglo desde que ‘Psicosis’ llegó a las carteleras. Pero como estamos hablando de una de las películas que cambiaron la historia del cine y de la que se pueden sacar múltiples lecturas, se entiende y hasta se agradece que haya reportajes -como el de Stephen Robb para la BBC- sobre su escena más célebre: la de la fatídica ducha de Janet Leigh (alias Marion Crane).
La escena se rodó entre el 17 de diciembre y el 23 de diciembre de 1959 sin la presencia de Anthony Perkins, que ensayaba un musical en Broadway. Son sólo 45 segundos, pero Hitchcock necesitó 70 tiros de cámara y más de 90 empalmes para montarla. Poca cosa si tenemos en cuenta la repercusión que tuvo tanto en el público como en las posteriores generaciones de cineastas. El título del libro de David Thomson me parece muy acertado: ‘El momento Psicosis. Cómo Alfred Hitchcock enseñó a Estados Unidos a amar el asesinato.’ Y a rodarlo, añadiría yo. Lo hizo en blanco y negro y quiso hacerlo sin música… hasta que escuchó el escalofriante tema que Bernard Herrmann había compuesto para él.
Como casi todo el mundo -supongo- yo también vi antes la escena de la ducha que la película entera. Es inevitable, siempre acaba saliendo por la tele, a veces para ilustrar temas que nada tienen que ver con el cine. Por no hablar de la banda sonora de Herrmann, repetida hasta la saciedad (que levante la mano quien no haya entonado el “ñi, ñi, ñi” haciendo el gesto de clavar el cuchillo -imaginario- en el cuerpo de nuestra víctima). Lo que más me sorprendió es que la escena tenía lugar a mitad de película, experimentando lo que comenta el curador del Instituto del Cine Británico, Michael Brooke: “El asesinato de un personaje principal casi en la tercera parte de la trama provoca un auténtico shock y una sensación absoluta de desorientación.” Vamos, que me quedé con la boca abierta. Incluso jugué a ser más retorcido que Hitchcock y barajé la posibilidad de que, en realidad, Janet Leigh no hubiera muerto. Y, sin embargo, mientras ella se doblaba en una postura grotesca, su sangre se escurría por las cañerías del motel Bates…
Os invito a leer el reportaje completo. Merece mucho la pena.
Feb
‘Psicosis’ en Radio Nacional de España
Como todos sabéis, el radioteatro es una fórmula prácticamente extinguida en las ondas hertzianas. Habiendo televisión, DVD, Blu-ray e Internet, a ver quién se pone a escuchar una historia por la radio; seguro que serían los mismos freaks que prefieren el cine clásico a muchos de los estrenos de la cartelera actual. Pero si hay una emisora que se puede permitir este lujo -porque la apuesta solo puede ser deficitaria- esa es Radio Nacional de España, que por algo la pagamos entre todos. Y será en su dial donde volveremos a encontrarnos con obras literarias y cinematográficas adaptadas a nuestros oídos.
Primer programa: ‘Psicosis’, esta noche a las 22 horas. ¿Os enteráis con retraso, como yo? “No problem”: volverá a emitirse íntegramente el 20 de febrero en ‘Abierto hasta las 2′ y el día 22 en ‘La libélula’ de Radio 3. La representación de hoy se celebra en la Casa Encendida de Madrid y es abierta al público hasta completar el aforo. ¿Los actores? Nancho Novo como Norman Bates (Anthony Perkins) y Lluvia Rojo como Marion Crane (Janet Leigh). Todo ello bajo la batuta de Ignacio Elguero, director de RNE, que se sentirá Hitchcock durante 75 minutos.
Como es lógico, la banda sonora de Bernard Herrmann tendrá gran protagonismo, aunque dicen los guionistas que han intentado reducir al máximo la presencia del famoso “ñi, ñi, ñi” de la ducha para no hacerlo repetitivo. Otro objetivo será crear la necesaria tensión en el oyente, que probablemente estará haciendo otras cosas mientras escucha el programa (por ejemplo, viendo la nueva temporada de ‘Perdidos’). En este sentido, RNE cuenta con “efectos sonoros de fabricación propia”, según explica la realizadora Mayca Aguilera.
Suerte pues a Radio Nacional en este intento por reflotar un género que, por muy muerto que esté, es quizá el más complicado de ejecutar y uno de los que aporta sensaciones más gratificantes, ya que deja espacio para que construyas las imágenes en tu cabeza. O quizá, sencillamente, es que soy un enamorado de la radio. Por cierto: recomendamos la adaptación sonora de ‘La noche del cazador’ a cargo del mismísimo Charles Laughton. En vuestra tienda de cine habitual por un precio asequible.
Vía + Foto | rtve.es
Nov
‘Con la muerte en los talones’, DVD especial 50 aniversario
El Teatro Chino de Hollywood acogió el pasado lunes una proyección especial y remasterizada del clásico de Alfred Hitchcock Con la muerte en los talones. No se trataba de un simple recuerdo, sino de celebrar el 50 aniversario de su estreno, que tuvo lugar en Los Ángeles el 17 de julio de 1959.
Los privilegiados que asistieron a este homenaje pudieron disfrutar, además, de la presencia de las dos únicas estrellas de la película que siguen con vida: Martin Landau y Eva Marie Saint. Ambos explicaron anécdotas del rodaje: Landau se sentía excluido por la poca atención que le prestaba ‘Hitch’ y Saint se sorprendió cuando el director ordenó que le trajeran una taza de porcelana para sustituir el vaso de papel en el que se estaba tomando el café.
En fin, coincidiendo con este medio siglo de vida, Warner Home Video ha editado un DVD especial de Con la muerte en los talones que recomendamos encarecidamente. No es muy caro (14,95 euros), sobre todo si tenemos en cuenta la cantidad de extras que trae. Tomad nota: el documental Un fuera de serie, sobre la figura de Cary Grant, producido por el canal TCM; tres documentales sobre Hitchcock, uno de los cuales muestra los entresijos del rodaje; y los habituales trailers, anuncios de televisión y galerías de imágenes.
La carátula del DVD es sencilla pero muy limpia y cuidada. En ella se recrea la escena más famosa de la película (y una de las más famosas y extraordinarias del séptimo arte): aquella en la que Cary Grant se baja del autobús en mitad del desierto para que, minutos después, una avioneta sobrevuele sobre su cabeza y le obligue a arrastrarse por el asfalto. De fondo, las caras de los presidentes Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln esculpidas en el Monte Rushmore, donde ocurre el clímax de un film espectacular.
Vía | El Mundo
Sep
Alfred Hitchcock presenta: ‘Angustia’ (1955)
Cuando uno llega a casa tarde, cena en un santiamén y sabe que le queda poco para meterse en la cama antes de que se le cierren los párpados (motivo por el que no puede ver una película de dos horas aunque fuera su deseo), una excelente solución es escoger al azar uno de los capítulos de la serie Alfred Hitchcock presenta. Son historias cortas, de unos 25 minutos, con las que el director inglés mantuvo en vilo a la audiencia durante siete temporadas (en España, si no estoy equivocado, aún vamos por la tercera).
Cada programa tiene la misma estructura. En primer lugar, Hitchcock hace un monólogo frente a la cámara, con su habitual mueca de despreocupación, e introduce la historia con unas gotas de sarcasmo inglés. Después vemos el capítulo en sí, que a veces está protagonizado por estrellas de la época como Walter Matthau, Charles Bronson, Claire Trevor, Peter Lorre, James Coburn o Steve McQueen. Y los últimos dos o tres minutos corresponden de nuevo a Hitchcock, que incide en la moraleja del cuento sin abandonar el humor negro.
Angustia (Breakdown es su título original) se emitió el 13 de noviembre de 1955. Fue el séptimo episodio de la primera temporada y tuvo como protagonista a Joseph Cotten. El guión corrió a cargo de un habitual como Francis M. Cockrell y un desconocido llamado Louis Pollock. Cotten interpretaba a William Callew, un hombre de negocios sin escrúpulos que sufre un accidente de coche en una zona rural en la que están construyendo una carretera. El choque le produce una parálisis total: no puede mover ni una pestaña, aunque su cerebro funciona y está consciente. Para no meterse en problemas, los obreros le dejan allí creyendo que está muerto, pero él ve y oye perfectamente.




















