Jun
Burl Ives, enorme centenario
Hablábamos ayer de las efemérides que pasan desapercibidas en los medios de comunicación, como la de James Mason. Hoy, otro ejemplo: el centenario de Burl Ives. Un actor enorme (en todos los sentidos) que siempre recordaremos por su interpretación del resentido Rufus Hannassey en Horizontes de grandeza (1958), que le valió el Oscar y el Globo de Oro al mejor actor de reparto. Toca pues hacer un breve repaso de su trayectoria.
Burl Ives nació el 14 de junio de 1909 en Hunt, Illinois, donde creció junto a sus cinco hermanos de raíces escocesas e irlandesas. Desde muy pequeño aprendió a cantar y a tocar el banjo, de ahí que sus primeros trabajos estuvieran relacionados con la música. Mucho tiempo después, llegaría a grabar algunos discos country, alguno de los cuales se puede encontrar en la FNAC, como tuve el placer de comprobar hace unos días.
Rozando la treintena empezó a salir en obras de Broadway, y en 1946 debutó en el cine haciendo de cowboy cantante en Smoky, secundando a Fred MacMurray y Anne Baxter. Su carácter recio y decidido le fue como anillo al dedo para el mencionado papel de Rufus Hannassey en la épica historia filmada por William Wyler. Ese mismo año interpretó al otro personaje por el cual es recordado: el de Harvey Pollitt en La gata sobre el tejado de zinc. Aquí hizo de un abuelo cascarrabias que está harto de que la familia se pelee por su herencia y al que le duele que su hijo (Paul Newman) ni siquiera preste atención al dinero.
Activista demócrata y tachado de comunista por el Comité de Acitividades Antimericanas en 1952, Burl Ives también dejó su sello en Al este del edén (1955) o Nuestro hombre en La Habana (1959). Se retiró a finales de los ochenta y falleció rodeado de su familia en Anacortes, Washington, el 14 de abril de 1995, a los 85 años.
Vía | IMDb
Abr
‘Horizontes de grandeza’ (1958)
Horizontes de grandeza fue uno de los pocos westerns que dirigió William Wyler en toda su carrera. Y como indican tanto su título español como el original -The big country-, lo rodó a lo grande:, con estrellas de primer nivel en el reparto, vistas espectaculares de la desértica Arizona, música épica y un alto componente dramático extraído de la novela de Donald Hamilton.
Como haría poco después en Matar a un ruiseñor, Gregory Peck encarna a un personaje pacifista por naturaleza. En esta ocasión es Jim McKay, un marinero que quiere asentarse definitivamente en tierra y formar una familia con la que vivir el resto de sus días. Siguiendo la pista de una chica con la que tuvo una aventura en Baltimore, Jim llega hasta un pequeño pueblo rural del Oeste para casarse con ella, Patricia Terrill (Carroll Baker).
La llegada de Jim es acogida de buen grado tanto por Julie como por su padre, el major Henry Terrill (Charles Bickford). Sin embargo, el forastero no sabe que su nueva familia está enfrentada a muerte con otra que vive exiliada a pocas millas de allí, comandada por el orondo Rufus Hannassey (Burl Ives) y su hijo Buck (Chuck Connors). Los Terrill presentan a los Hannassey como unos violentos vecinos a los que se debe exterminar, pero Jim se dará cuenta de que las razones de ambos bandos son estúpidas y será cada vez más reticente a casarse con la belicosa Patricia.
Ene
‘El mes de los Oscar’
Ya queda menos de un mes para la 81ª edición de los premios de la Academia de Hollywood, que se entregarán el próximo 22 de febrero en el teatro Kodak de Los Ángeles. Para ir haciendo boca, os ofrecemos este vídeo cortesía del programa radiofónico Lo que yo te diga y del impagable canal Turner Classic Movies (aunque, hablando de pagar, a ver si lo pasan a la TDT y puedo quitarme el Digital de una vez por todas).
El vídeo pertenece a un documental titulado El mes de los Oscar que repasa las imágenes más impactantes de cada edición, año tras año. Me he quedado con la de 1959 porque es la que cumple una cifra más redonda; hace 50 años que Vincente Minnelli triunfó con su musical Gigi. Se llevó nueve estatuillas y las telefonistas de la MGM lo celebraron contestando cada llamada de esta guisa: “MGIGIM, ¿digame?”.
También fue el año de Susan Hayward, que dio vida a una mujer condenada injustamente a la pena de muerte en Quiero vivir, de Robert Wise. Susan se impuso por un estrecho margen al ciclón Elizabeth Taylor, que había interpretado a la desquiciada esposa de Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc. Newman tampoco pudo saborear las mieles del triunfo, ya que su candidatura fue derrotada por la de Burl Ives, protagonista de Horizontes de grandeza.
En fin, si preferís consultar cualquier otro año aquí os dejo la ristra de vídeos que hay colgados en Youtube y que a buen seguro saciarán vuestra sed de Oscars durante una temporada.














