sep
‘El increíble hombre menguante’ (1957)
Si en los relatos de Franz Kafka los protagonistas se convertían en cucarachas de la noche a la mañana o se veían enredados en interminables y surrealistas procesos judiciales, en esta película el personaje central sufre otro tipo de transformación que bien podría haber apadrinado el escritor checo. Ya es hora de recuperar en Plumas de Caballo ‘El increíble hombre menguante’, uno de esos clásicos de la ciencia ficción que se han rebelado contra la etiqueta de serie B hasta convertirse en una obra básica para todos los amantes del cine… aunque con unos matices que comentaremos más adelante y que le restan algo en la puntuación final.
Para empezar, la historia original lleva la firma de Richard Matheson, toda una autoridad de la ciencia ficción norteamericana gracias ‘El último hombre sobre la Tierra’. Su protagonista es un hombre corriente llamado Scott Carey (Grant Williams) que disfruta de unas vacaciones en alta mar junto a su esposa Louise (Randy Stuart) cuando, de repente, es regado por una nube de gas tóxico. Ni Scott ni su mujer le dan importancia hasta que, seis meses después, empiezan a ser evidentes los efectos del gas: Scott se hace más pequeño y más delgado cada día que pasa, sin que los médicos puedan encontrar una explicación… ni mucho menos un remedio.
Scott pasa de ser un adulto de 1,85 metros a un hombre de mediana estatura, un hombre bajito, un tipo con la altura de un adolescente, un enano… Su mengua parece no tener fin. Se está convirtiendo en alguien diminuto que necesita ayuda para bajarse del sofá y que terminará durmiendo en una casa de muñecas, perseguido por los gatos y las arañas.
Lo que hace grande a ‘El increíble hombre menguante’ es que no se queda en los efectos especiales (muy buenos, por otra parte) ni en la acción pura y dura. No. Esta película va mucho más allá y nos plantea un problema de perspectiva, de análisis de la condición humana. A pesar del escaso metraje (78 minutos que pasan en un suspiro), el director, Jack Arnold, tiene tiempo de moldear el personaje y de hacerlo creíble al espectador. Scott reacciona como un hombre ante su transformación, y eso no quiere decir que siempre lo haga con valentía: lo hace frustrado, humillado por los gigantes que se compadecen de él, atormentado cuando ni siquiera la enana de un circo (April Kent) es capaz de reconfortarlo.
jun
20 próximos remakes (II)
Vamos con la segunda entrega de este reportaje, dividido en cuatro posts, sobre los 20 remakes más importantes que llegarán a los cines de todo el mundo en los próximos meses o años. Tras los cinco títulos que os ofrecimos el lunes, ahí van otros cinco films que, para bien o para mal, serán versionados.
6. Umberto D. Una de las obras maestras filmadas por Vittorio de Sica en 1952, exponente del neorrealismo italiano, contará con un remake que está proyectado para 2010, pero del cual no se sabe ningún detalle. Se abren las apuestas sobre quién encarnará al jubilado Umberto Domenico Ferrari, interpretado en su día por Carlo Battisti, que luchaba contra su soledad y sus miserias apoyado en una joven criada y en su perro, Flike.
7. Planeta prohibido. Un cómico haciendo un papel serio (Leslie Nielsen), una mujer embutida en trajes tan atrevidos como estrafalarios (Anne Francis) y un entrañable robot llamado Robbie fueron la mezcla que instaló esta película entre las joyas de la ciencia ficción de mediados de los años cincuenta. El guión del remake correrá a cargo de J. Michael Straczynski, el cual tiene experiencia en este género pero también en otros, como demostró en El intercambio, de Eastwood. Fecha de estreno: en teoría, 2010.
8. Faster, Pussycat! Kill! Kill! Russ Meyer revolucionó a los cinéfilos estadounidenses con esta película de 1965 cargada de tiros, persecuciones, sangre y erotismo. Con una novedad añadida: quienes tenían las riendas eran tres mujeres que tenían tiempo para excitar la libido masculina y echar carreras por el desierto a toda velocidad. Seguro que no os sorprenderá saber que su remake llevará la firma de Quentin Tarantino. La veremos, si se cumplen las previsiones, en 2010. ¿Se parecerá demasiado a Death Proof? Eso nos tememos…




(3 votos, Promedio: 4.67 de 5) 









