Dic
Los viejos hermanos Marx
Hace ya algunos años, hojeando un libro llamado ‘Todas las películas de los hermanos Marx’ que encontré en la biblioteca, vi esta foto. El impacto fue considerable. Era la primera vez que veía a los Marx fuera de una película, sin estar caracterizados como los personajes que les hicieron mundialmente famosos. Pero, además, eran unos Marx viejos, que ya no parecían actores sino jubilados a punto de embarcar en un crucero. Me costó reconocerlos. Tuve que ayudarme del pie de foto. Hoy me he enterado de que esa foto la hizo Allan Grant para la revista ‘Life’ y me he decidido a traerla al blog.
Los Ángeles, 1957. Bambalinas del Civic Playhouse, poco antes del estreno de la obra ‘The fifth season’. A la izquierda está Adolph -rebautizado Arthur- con traje oscuro y sombrero. En sus mejores días le apodaron Harpo por su afición a tocar el arpa; nunca dijo esta boca es mía. A su derecha encontramos a Zeppo, el pretendido galán del grupo que supo retirarse a tiempo. El del centro es Chico, maquillado para la obra que está a punto de empezar; es el mayor y el que peor vida ha llevado, y se nota. Murió tres años después. Más a la derecha vemos a Groucho, con su puro y un bigote real en lugar del pintado con betún que lucía en la gran pantalla. Y a la derecha, pelín escorado, Gummo, el que nunca quiso ponerse delante de las cámaras.
Si exceptuamos a Groucho -que aún sacaba provecho del nuevo invento: la televisión- los días de fama ya habían pasado para los hermanos Marx.
Vía | Life
May
Películas fantasmas (II): ‘Jirafas en ensalada de lomos de caballo’
La segunda película fantasma de los hermanos Marx tenía un título difícil de recordar y aún más difícil de comprender: Jirafas en ensalada de lomos de caballo. A diferencia de Humor Risk, nunca se llegó a rodar, enseguida sabréis por qué; pero al menos existen pruebas (algunas de reciente descubrimiento) que nos permiten afirmar con seguridad que la Metro-Goldwyn-Mayer perdió la ocasión de financiar la película más surrealista de la historia del cine.
Todo arranca en París, en los años treinta, cuando Salvador Dalí asistió a una proyección de El conflicto de los Marx y quedó impresionado “por la locura persuasiva y triunfante” de Harpo, con el que entró en contacto por terceras personas. Para demostrarle su admiración, Dalí le envió un arpa cubierta de cucharillas, con alambres de espino en lugar de cuerdas y envuelta en papel de celofán. Harpo le correspondió con una foto en la que aparecía tocando el arpa con los dedos vendados. Llegado este punto, Groucho afirmaría que Dalí “estaba delicadamente enamorado de mi hermano”.
Esta nueva amistad alimentó la obsesión de Dalí por triunfar en el cine, algo que jamás llegaría a conseguir al cien por cien, pese a colaborar con Buñuel, Disney o Hitchcock. Entusiasmado con la divertida anarquía de los Marx, pero sobre todo con Harpo, el pintor escribió para ellos el guión de Jirafas en ensalada de lomos de caballo (1937), un cortometraje de media hora que según algunas fuentes “fue rechazado de plano” por la Metro (quizás la propuesta se la deberían haber hecho a la Paramount cinco años antes).
May
Películas fantasmas (I): ‘Humor Risk’
El diario 20 minutos ha publicado esta semana un interesante reportaje sobre películas clásicas que nunca llegaron a realizarse. Y leyendo la nómina de directores, intérpretes y, sobre todo, la relación de historias que iban a contarnos, es una pena que no se llevaran a cabo. Si se me apareciera el genio de la lámpara y me dijera que podría convertir en realidad uno de esos films, me quedaría con el Napoleón que quiso rodar Stanley Kubrick en 1968, con más de 40.000 extras y con Jack Nicholson en la piel de emperador francés. Suena grandioso. Os dejo el enlace al artículo para que podáis escoger vuestra favorita.
Siendo fieles a las raíces de este blog, hemos de completar esa lista con dos obras inacabadas de los hermanos Marx. Dos películas que han pasado a la mitología de sus fans y de las que se conservan bocetos, fragmentos de guión e incluso algunas fotografías, pero ni un sólo centímetro de material filmado. Estamos hablando de Humor Risk y de Jirafas en ensalada de lomos de caballo, a la que ya nos referimos en un post sobre Salvador Dalí.
A principios de los años veinte, los Marx trabajaban a toda máquina en el teatro, pero cada vez estaba más claro que el cine iba a ser el maná de los espectáculos. Groucho y sus hermanos se pusieron en contacto con algunos estudios de Hollywood que se mostraron reacios a financiar sus locuras en versión celuloide. Así que fueron ellos mismos quienes pusieron la mayor parte del dinero que costaba rodar una película decente: 7.000 dólares. Un modesto grupo de productores, entre los que se hallaba el famoso guionista Jo Swerling, contribuyó a engordar el presupuesto.
Mar
Jordi Tardà expone en Valencia su colección de los hermanos Marx
Bueno, en primer lugar tengo que disculparme por estos últimos días de ausencia, pero la clasificación del Athletic Club para la final de la Copa del Rey ha provocado la consecuente resaca del blog, resaca que por otro lado (y que alguien me lleve la contraria) estaba más que justificada.
Pero ya es hora de volver, y lo hacemos con la exposición sobre los hermanos Marx que el fetichista Jordi Tardà lleva a cabo en el centro de cultura contemporánea Octubre de Valencia hasta el próximo 13 de abril. Coincidiendo con el 80 aniversario de la primera película de los cómicos, Tardà muestra todos los objetos que ha ido coleccionando impulsado por su pasión ‘marxiana’, como la banda sonora en vinilo de Los cuatro cocos o… ¿¡un busto de Zeppo!?
“Hasta su irrupción en el cine, nadie había hecho gala de un humor tan corrosivo y que abarcara registros tan diversos, del musical al social, del político al satírico”, asegura Tardà, que también afirma que “después de 80 años, todos somos ya un poco como los hermanos Marx”. Por cierto que su compulsiva afición no se limita a estos genios del humor surrealista, sino también al personaje de Tintín. Más información, aquí.
Vía | El Mundo
Feb
‘Copacabana’ (1947)
El 9 de febrero se cumplen 100 años del nacimiento de Carmen Miranda. Exótica bailarina nacida en Portugal pero brasileña por los cuatro costados, se convirtió en una de las sensaciones de Nueva York en los años cuarenta y, por supuesto, Hollywood no desaprovechó la ocasión de contratarla. Así, Carmen meneó las caderas en una quincena de películas, muchas veces con una grotesca macedonia insertada en su cabeza. Murió pronto, a los 46 años, de un ataque al corazón; Brasil, conmocionado, decretó duelo nacional.
Copacabana es una de sus películas más famosas, sobre todo porque en ella compartió reparto con Groucho Marx. A priori, una mezcla disparatada. Groucho encarnaba a Lionel Q. Devereaux, un agente estafador que intenta conseguir trabajo para su novia en el Copacabana, un local nocturno muy concurrido de Manhattan. Por una serie de increíbles equívocos, la mujer se ve obligada a hacer dos actuaciones cada noche, una como la desinhibida latina Carmen Novarro y otra como la misteriosa Mademoiselle Fifí.
Poco se puede destacar de esta comedia de enredos dirigida por Alfred E. Green, más que algún chiste por encima de la media protagonizado por Groucho, que luce bigote natural por primera vez en su carrera. Carmen Miranda llama la atención más por su histriónico atuendo que por lo pegadizo de sus ritmos, y ya puede cantar Tico tico no fubá a velocidad de vértigo, que la cosa no da para mucho. Claro que al menos resulta entretenida, lo que no puede decirse de la tórtola Anne (Gloria Jean) ni del empalagoso tenor Andy Russell.
Ene
‘Lydia, the tattooed lady’
Ante todo pediros disculpas por si habéis tenido problemas para ver algunos de los vídeos que hemos publicado últimamente en Plumas de Caballo. De vez en cuando Youtube se resfría y los demás pagamos sus consecuencias (no quiero ni pensar el día que Google coja la gripe).
Aprovechemos pues que el asunto de los vídeos parece estar resuelto para colocar Lydia, the tattooed lady, canción que interpreta Groucho en la película Una tarde en el circo (1939) y que, en mi opinión, es una de las dos o tres mejores de su repertorio. Con música de Harold Arlen y letra de E. Y. Harbug, Groucho enumera fervorosamente los tatuajes que adornan el cuerpo de Lydia: desde las cataratas del Niágara y el penal de Alcatraz, hasta Búfalo Bill o el capitán Spaulding.
La interpretación de Lydia, the tattooed lady tiene lugar en el pequeño vagón restaurante de un tren en marcha y, por supuesto, Groucho está acompañado de sus hermanos Chico (al piano) y Harpo (saltando de acá para allá, sobando a las mujeres y haciendo muecas surrealistas). Es quizá el momento álgido de Una tarde en el circo, que no figura entre las comedias más destacadas de los hermanos Marx.
En la continuación del post os incluímos la letra de la canción. Dice una leyenda urbana que la MGM llegó a rodar otra versión con alusiones a la Alemania nazi (”Cuando el mundo se pone de pie, crece menos; cuando se sienta, lo hace encima de Hitler”), pero que fue desechada en el último momento. Puede que los hermanos la improvisaran en alguna actuación para subir la moral del ejército estadounidense, ya que la Segunda Guerra Mundial acababa de comenzar.
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Dic
Los hermanos Marx son aún más surrealistas en castellano
Suele decirse -con razón- que el doblaje al castellano de las películas extranjeras es perjudicial para la calidad del producto. Ojo, que hay muy buenos profesionales cuyas voces quedan asociadas para siempre a un determinado actor o actriz (valgan como ejemplos Bruce Willis, Jack Nicholson o Robert de Niro). Pero no me refiero a eso, sino al contenido, al mensaje. A lo que se pierde entre lo que ha escrito el guionista y lo que llega a nuestros oídos.
Una santanderina llamada Anjana Martínez Tejerina -deduzco que traductora- ha cuantificado esta pérdida en las trece películas de los hermanos Marx. La mujer se ha chupado todos los films en versión original y castellana, para llegar a una inquietante conclusión: los que sólo han oído el doblaje se han perdido el 35% de los chistes realizados por Chico, Groucho y Harpo. Así pues, si el humor marxiano ya era surrealista, en España probablemente “pareció aún más absurdo”.
La explicación reside en los intraducibles juegos de palabras de los Marx. Un ejemplo: en el vídeo de arriba escuchamos a un plomero que dice: “Vengo a cortar la calefacción.” “Puede usted empezar por el rubio ése”, contesta Groucho, señalando a Harpo. Humor surrealista, decimos aquí, porque la respuesta no tiene nada que ver con la pregunta. Bien. Veamos la versión inglesa: “I’m here to turn off the heat.” “You can start right on him”, dice Groucho. Aquí sí se entiende la broma, porque “heat” significa calefacción o calentón, y se refiere a lo interesado que está Harpo por las mujeres que hay en el camarote.
Martínez Tejerina ha analizado 240 chistes como éste y nos deja a los fans marxianos con la mosca tras la oreja. Porque esa coletilla de reyes del humor absurdo, a lo mejor no es tan exacta. ¿Sería mejor hablar de los Marx como los reyes del doble sentido, como se les conoce en Estados Unidos?
Vía | ADN
Dic
Packs navideños: Kane, Ford y los Marx
Si todavía no tenéis en vuestra videoteca el DVD de Ciudadano Kane (1941), ésta es una buena oportunidad. Manga Films ha reeditado la película de Orson Welles, ganadora del Oscar al mejor guión original y nominada a otras nueve estatuillas, en una edición especial de dos discos que incluye otro film llamado RKO 281. En él se narran los entresijos de la producción de Ciudadano Kane, utilizando a actores conocidos para encarnar a personajes de la época: Liev Schreiber es Orson Welles, James Cromwell es William Randolph Hearst, Melanie Griffith es Marion Davies, John Malkovich es Herman J. Mankiewicz y Brenda Blethyn interpreta a la cotilla Louella Parsons. El precio del pack ronda los 12 euros; no está mal.
Sin abandonar las novedades de Manga Films, nos encontramos con el pack John Ford Essential, que incluye cinco películas de las llamadas “personales” u “obras menores pero imprescindibles” de uno de los mejores directores del siglo XX. Apuntad: El delator (1936), El fugitivo, de la que precisamente hablamos ayer en este blog (1947), Ford Apache (1948), La legión invencible (1949) y Caravana de paz (1950). Ésta última no recibió ningún premio, de ahí que la distribuidora haya tenido que venderla como “uno de los westerns más desconocidos y poéticos de John Ford”. Aunque, tratándose de Ford, tampoco habrán exagerado mucho. Precio del pack: 30 euros.
Y acabamos con otro pack -se nota que se acerca la Navidad; momento de regalar algo con más jugo que un simple DVD: Lo mejor de los hermanos Marx, que en realidad no es “lo mejor” sino las cinco películas que rodaron para la Paramount; las cuales, a su vez, son las cinco en las que coinciden Groucho, Harpo, Chico y Zeppo. Destacan El conflicto de los Marx, Sopa de ganso y (¡cómo no!) Plumas de caballo, todas ellas de principios de los treinta. El pack, que cuesta 30 euros, se completa con Los cuatro cocos y Pistoleros de agua dulce.
Vía | ZonaDVD
Nov
Galería de fotos plumíferas
El blog de Plumas de Caballo funciona ya a pleno rendimiento. Gracias, una vez más, al trabajo de AXcreaciones, hemos activado la galería de fotos que aparece en la columa de la derecha y que desde hace mes y medio estaba ahí, un poco colgada. Hemos creado seis álbumes Flickr en los que podéis entrar para recrearos en imágenes del cine clásico americano. De vez en cuando añadiremos nuevos álbumes; ya os iremos avisando.
A modo de presentación, aquí tenéis una pequeña descripción de los seis álbumes que inauguran la galería de fotos de Plumas de Caballo:
1. Paul Newman: El fallecimiento del actor de ojos azules nos obligaba a rendirle un tardío pero sentido homenaje. Hay fotos de sus mejores películas, su época de esplendor físico, su madurez y su pasión por las carreras de coches, afición que conservó hasta la vejez.
2. Audrey Hepburn: Para muchos cinéfilos, el rostro más bello que ha pasado por la gran pantalla. Creó escuela con su imagen delgada y sus modernos peinados. Lució como nadie los vestidos de princesa y los diamantes de Tiffany’s. Desde Sabrina hasta Sola en la oscuridad, he aquí una muestra fotográfica de la ‘otra’ Hepburn.
3. Las mujeres de Hitchcock: Un repaso por algunas de las mujeres que fueron ‘maltratadas’ por Alfred Hitchcock en películas como Psicosis, Atrapa a un ladrón, La ventana indiscreta o Los pájaros. Claro que de ese maltrato resultaron interpretaciones maravillosas.
Nov
Fallece Irving Brecher, guionista de Judy Garland y los hermanos Marx
El guionista y director Irving Brecher ha fallecido a los 94 años en Los Ángeles, víctima de unos problemas cardíacos, según publica The New York Times.
Nacido en Nueva York el 17 de enero de 1914, Brecher se hizo famoso en los años treinta por sus ingeniosos guiones radiofónicos, que le abrieron las puertas del cine. Sus mejores trabajos tuvieron como protagonistas a los hermanos Marx y Judy Garland, siendo nominado al Oscar en 1945 por el guión de Cita en St. Louis. Luego rodó tres películas como director, ninguna de ellas relevante, y a partir de los sesenta prácticamente desapareció del mapa. Eso sí, Brecher tuvo el honor de ser uno de los pocos guionistas que no compartió acreditación con nadie más en dos conocidos films ‘marxianos’: Una tarde en el circo (1939) y Los hermanos Marx en el Oeste (1940), si bien en la primera recibió los sabios consejos de un tal Buster Keaton.
Pero la relación de Brecher con los Marx no fue del todo placentera. Sobre Groucho dijo que tenía el defecto de “decir las cosas en público” y explicaba que una vez invitó que al actor a su casa, éste empezó a hacer chistes sobre la criada y la hizo llorar. En otra ocasión calificó a Groucho, Harpo y Chico de “vejestorios tratando de ser duendecillos”.
De la cabeza de Brecher salió la famosa frase que grita Groucho cuando se coloca al frente de un tren desbocado: “¡Más madera! ¡Es la guerra!” A pesar de sus diferencias, guionista y actor se acabaron soportando y colaboraron años después en programas de radio.
Vía | The New York Times








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