Comentarios:
31
dic

Los que se fueron en 2010

Tony Curtis

Como marca la tradición, el último post del año en Plumas de Caballo está reservado al recuerdo de las estrellas del cine clásico que nos dejaron -muy a nuestro pesar- durante los últimos 365 días. Cada vez quedan menos actores, actrices y directores de la época dorada de los grandes estudios hollywoodienses, pero todavía resiste gente como Kirk Douglas, Ernest Borgnine, Joan Fontaine, Olivia de Havilland, Eleanor Parker o Lauren Bacall. Larga vida a todos ellos y también a los que nos dijeron adiós en 2010; repasamos la lista a continuación al tiempo que os deseamos un 2011 lleno de paz, amor, salud, dinero y mucho cine al que hincar el diente. Sed felices y gracias por vuestras lecturas, críticas y comentarios, sin los cuales éste blog no tendría sentido.

Eric Rohmer (07/01/2010) – 89 años

El primero en irse fue uno de los grandes directores de la Nouvelle Vague y del cine de autor europeo, aunque a un servidor le siguen sin convencer películas como ‘La rodilla de Claire’ o ‘Pauline en la playa’. La Academia de Hollywood le nominó al Oscar al Mejor Guión Original por ‘Mi noche con Maud’. Gran admirador de Hitchcock, falleció en París en silencio y con solemnidad.

Jean Simmons (23/01/2010) – 80 años

Ya fuera la Ofelia de ‘Hamlet’, la Varinia de ‘Espartaco’, la monja de ‘Narciso negro’, la ranchera de ‘Horizontes de grandeza’ o la arpía de ‘Cara de ángel’, Jean Simmons demostró siempre que era una actriz como la copa de un pino, aunque no ganara ninguno de los dos Oscars a los que estuvo nominada. Un cáncer de pulmón se la llevó al Olimpo del cine una semana antes de cumplir los 81.

Kathryn Grayson (17/02/2010) – 88 años

Iba para cantante de ópera, pero la Metro-Goldwyn-Mayer cortó su progresión y la convirtió en actriz para algunos de sus musicales, como ‘Levando anclas’. En los cincuenta rodó ‘Magnolia’, pero fue eclipsada por Ava Gardner y su carrera empezó la cuesta abajo. Vivió sus últimos 30 años en el más estricto anonimato, salvo alguna aparición esporádica en televisión, y se dedicó a dar clases particulares de canto hasta que llegó el día de su muerte.


Leer más

1 Pluma2 Plumas3 Plumas4 Plumas5 Plumas (1 votos, Promedio: 5 de 5)
Loading ... Loading ...
Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
Comentarios:
12
jul

‘El fuego y la palabra’ (1960)

El fuego y la palabra

Esta semana se cumplen 50 años del estreno de ‘El fuego y la palabra’ en Estados Unidos. La dirigió Richard Brooks, y sólo por eso merece un homenaje en toda regla. Porque Brooks era, por encima de todo, un cineasta comprometido, empeñado en trasladar a la gran pantalla historias que normalmente eran objeto de polémica. Suya es la novela ‘Crossfire’, en la que denuncia con ardor la discriminación homosexual en el seno del ejército americano; la adaptación, dirigida por Edward Dmytryk en 1947, tuvo que cambiar de tema para ser aceptada por la censura, poniendo judíos donde había homosexuales. Pero las raíces perduraron: en 1958, Brooks adaptó el guión de ‘La gata sobre el tejado de zinc’, incidiendo con magistral sutileza en los más profundos sentimientos de Brick Pollitt, o sea, Paul Newman. Y el siguiente paso fue atreverse con una novela de Sinclair Lewis que desnudaba la mentira de la evangelización. Su título era ‘Elmer Gantry’. En España, dentro de lo que cabe, tuvo una traducción afortunada.

A la cabeza del reparto encontramos a un inconmensurable Burt Lancaster en el papel de Elmer Gantry, un tipo que sobrevive -o malvive, mejor dicho- de su charlatanería. En teoría es vendedor ambulante, pero nadie quiere sus electrodomésticos. La única salida de Gantry es jugar al poker, apostar a los caballos, ligarse a las chicas guapas de los burdeles y confiar en la suerte. Entre tanto, viaja de aquí para allá, saltando de vagón en vagón, luchando con otros mendigos por un par de zapatos agujereados. Al llegar al siguiente pueblo descenderá del tren, se hará oír en la taberna y -si la verborrea no le falla- arrancará un puñado de dólares a sus compañeros de mesa, lo justo para comer un estofado recalentado.

Una mañana Gantry se detiene en un pequeño pueblo. Llega descalzo, caminando por la vía después de haber saltado del tren en marcha. Del interior de una cochambrosa iglesia le llega el rumor de voces negras cantando algún himno religioso. Gantry cree que reconocer la canción y entra a echar un vistazo. Así es, aquellos negros, tan pobres como él, entonan ‘I’m on my way to Canaan’s land’ con una energía y una fe a prueba de bombas.

Es una escena sensacional, tanto por el coro gospel como por la actitud de Gantry a la hora de cantar: utiliza todo su carisma para integrarse en el grupo en décimas de segundo, y acto seguido su cerebro empieza a maquinar de qué forma sacar beneficio de todo ese amor, de todo ese espíritu entregado al Altísimo. A partir de ahora, Gantry será predicador. Y si él ha sido capaz de ganarse a los parroquianos con una de sus sonrisas de comercial, lo mismo se puede decir de Lancaster en relación al espectador. Desde ese mismo instante somos conscientes de que estamos ante una interpretación de Oscar aunque no sepamos que Lancaster se alzó, efectivamente, con la estatuilla.


Leer más

1 Pluma2 Plumas3 Plumas4 Plumas5 Plumas (3 votos, Promedio: 5 de 5)
Loading ... Loading ...
Tags: , , , , , ,
Comentarios:
26
ene

Jean Simmons, in memoriam

Jean Simmons

En mal momento se ha tomado Plumas de Caballo unas vacaciones. El pasado sábado nos enteramos de la muerte de Jean Simmons, pero no es hasta tres días después cuando nos hacemos eco en este blog de cine clásico. Pedimos disculpas, tanto a nuestros lectores como a la fallecida, que ya estará camino del Olimpo reservado a los dioses del séptimo arte.

Simmons nos ha dicho adiós desde su casa de Santa Mónica, a los 80 años, víctima de un cáncer de pulmón contra el que llevaba tiempo luchando. A estas alturas supongo que estáis hartos de leer y escuchar su biografía y sus películas más destacadas, pero por si acaso: nació en Londres el 31 de enero de 1929 -es decir, estaba a punto de cumplir los 81-, debutó a principios de los cuarenta y, aunque fue nominada a dos Oscars -Mejor Actriz de Reparto por la Ofelia de ‘Hamlet’ (1948) y Mejor Actriz por ‘Con los ojos cerrados’ (1969)- es más recordada por ‘Espartaco’, ‘Horizontes de grandeza’, ‘Narciso negro’, ‘Ellos y ellas’ o ‘Cara de ángel’.

Estuvo casada con dos hombres de cine, el actor Stewart Granger y el director Richard Brooks, y tuvo una hija con cada uno de ellos. A mediados de los ochenta cayó en depresión por la pobre calidad de los trabajos que le ofrecían y tuvo que superar su adicción al alcohol. Se recuperó un poco con la serie ‘Norte y sur’. Recientemente, la hemos escuchado en la versión inglesa de ‘El castillo ambulante’ doblando a la abuela Sophie, e incluso había vuelto a protagonizar un film gracias a ‘Shadows in the sun’, que se estrenó el verano pasado en el Reino Unido pero difícilmente llegará a España.

En fin, lo que nos quedará a partir de ahora es su impresionante legado filmográfico -casi 100 películas- y las palabras que le han dedicado los medios de comunicación tanto durante su carrera como después de su muerte, más allá de las típicas notas de agencia. Recogemos un extracto de ellas a continuación, con su cita correspondiente, para unirnos a la despedida de esa maravillosa actriz que fue Jean Simmons. Descanse en paz.


Leer más

1 Pluma2 Plumas3 Plumas4 Plumas5 Plumas (2 votos, Promedio: 5 de 5)
Loading ... Loading ...
Tags:
Comentarios:
10
abr

‘Horizontes de grandeza’ (1958)

Horizontes de grandeza

Horizontes de grandeza fue uno de los pocos westerns que dirigió William Wyler en toda su carrera. Y como indican tanto su título español como el original -The big country-, lo rodó a lo grande:, con estrellas de primer nivel en el reparto, vistas espectaculares de la desértica Arizona, música épica y un alto componente dramático extraído de la novela de Donald Hamilton.

Como haría poco después en Matar a un ruiseñor, Gregory Peck encarna a un personaje pacifista por naturaleza. En esta ocasión es Jim McKay, un marinero que quiere asentarse definitivamente en tierra y formar una familia con la que vivir el resto de sus días. Siguiendo la pista de una chica con la que tuvo una aventura en Baltimore, Jim llega hasta un pequeño pueblo rural del Oeste para casarse con ella, Patricia Terrill (Carroll Baker).

La llegada de Jim es acogida de buen grado tanto por Julie como por su padre, el major Henry Terrill (Charles Bickford). Sin embargo, el forastero no sabe que su nueva familia está enfrentada a muerte con otra que vive exiliada a pocas millas de allí, comandada por el orondo Rufus Hannassey (Burl Ives) y su hijo Buck (Chuck Connors). Los Terrill presentan a los Hannassey como unos violentos vecinos a los que se debe exterminar, pero Jim se dará cuenta de que las razones de ambos bandos son estúpidas y será cada vez más reticente a casarse con la belicosa Patricia.


Leer más

1 Pluma2 Plumas3 Plumas4 Plumas5 Plumas (3 votos, Promedio: 4.33 de 5)
Loading ... Loading ...
Tags: , , , , , , , ,
Comentarios:
28
feb

‘Cara de ángel’ (1952)

Cara de ángel

Cuentan que, durante el rodaje de Cara de ángel, Otto Preminger ordenó repetir varias veces una toma en la que Robert Mitchum debía abofetear con fuerza a Jean Simmons. El director creía que Mitchum no se estaba empleando con la suficiente dureza y éste se sentía cada vez más cohibido ante las marcas que sus manos estaban dejando en el rostro de Simmons. Así que al final Mitchum perdió los nervios, cogió a Preminger de la pechera y ¡zas!, le arreó una sonora bofetada seguida de su típico comentario sarcástico: “¿Así le parece bien?”

Por supuesto que Preminger montó en cólera y ordenó a Howard Hugues, mandamás de la RKO, que expulsara a Mitchum del rodaje de manera inmediata. Pero Hugues se puso de parte del actor; le caía bien y creía ver en él una especie de alma gemela. Así que Preminger tuvo que tragar. Por lo demás, la película se llevó a cabo sin mayores contratiempos.

Cara de ángel es una tardía obra de cine negro con algunos ecos de Retorno al pasado. Mitchum es Frank Jessup, un conductor de ambulancias incapaz de sentar la cabeza junto a su adorable novia Mary (Mona Freeman) que conoce y se enreda con una joven de alta sociedad, Diane (Jean Simmons). La chica se comporta de forma egoísta, escudándose en la represión que según ella ejerce su madrastra Catherine (Barbara O’Neil) con su querido padre, Charles (Herbert Marshall). Frank se da cuenta de lo peligroso que resulta estar junto a una niña mimada y paranoica, pero escapar de la telaraña le va a costar más de lo que puede imaginar.


Leer más

1 Pluma2 Plumas3 Plumas4 Plumas5 Plumas (2 votos, Promedio: 4 de 5)
Loading ... Loading ...
Tags: , , , , ,