mar
Muere Betsy Blair, protagonista de ‘Calle Mayor’ y ‘Marty’
“¿Cómo pude dejar a Gene, ese hombre maravilloso, tras 16 años de matrimonio? Ese perfecto marido, padre, amigo, protector, proveedor, trabajador. Le amé y le admiré como el brillante actor y bailarín que era pero también por ser un buen hombre. A día de hoy, aún no puedo explicarlo. No tuvo nada que ver con el sexo, sino con la libertad.”
Este jueves nos hemos enterado de que la semana pasada falleció Betsy Blair. Tenía 85 años y residía en Londres. Nacida bajo el nombre de Elizabeth Winifred Boger, en España se hizo famosa al trabajar para Juan Antonio Bardem en Calle Mayor, pero antes había sido nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto por Marty. Y aún antes de eso, dejó helado al público al encarnar a una paciente autista en Nido de víboras, como secundaria de Olivia de Havilland.
Detrás de las cámaras, Betsy fue conocida por ser la esposa de Gene Kelly, al cual se refiere en la cita de arriba, entre 1941 y 1957. Además, su nombre estuvo en el punto de mira de los inquisidores que apuntaban con el dedo a quienes simpatizaban con ‘los rojos’. La verdad es que la ideología de Betsy era de izquierdas (incluso en un primer momento rechazó la película de Bardem porque no quería rodar en la España de Franco), pero nunca llegó a militar en el Partido Comunista.
“La gente tiene miedo de aquello que le es diferente.” Y qué razón tenía. Descanse en paz.
Vía | The New York Times
sep
‘Nido de víboras’ (1948)
Hace no sé cuánto tiempo -quiero creer que han pasado varios siglos- existía una práctica para tratar a los enfermos mentales que consistía en meterles en un foso lleno de serpientes. La teoría era que si una persona se volvía loca en una situación como esa, el ‘shock’ también podría devolverle la cordura. Imagino que tras años de nefastos resultados y serpientes indigestas, la ciencia dio carpetazo al experimento. Nido de víboras se inspira tanto en ese método rudimentario como en la experiencia personal de Mary Jane Ward, una paciente que en 1946 explicó en un libro su terrible paso por varios manicomios. En la versión cinéfila, Virginia (Olivia de Havilland), una escritora recién casada, es internada tras sufrir varios ataques de histeria y pérdida de memoria. El doctor Kik (Leo Genn) empieza a tratarla con las típicas sesiones de ‘electroshock’, pero pronto se da cuenta de que su paciente responde mejor a la psicoterapia.
Poco a poco, Virginia avanza de un pabellón a otro, acercándose cada vez más al Uno, la antesala de la libertad. Sin embargo, aunque a simple vista parezca recuperada, su subconsciente sigue dañado por experiencias traumáticas que el doctor Kik se verá obligado a desenterrar. Éste, además, deberá lidiar con la actitud cínica de sus colegas -que desconfían de una práctica tan poco agresiva- y el hastío de las enfermeras, que llegan a ser crueles con las pacientes.




(1 votos, Promedio: 4 de 5)
(2 votos, Promedio: 4.5 de 5) 







