Feb
Historia de los Oscars: 1929 (V)
MEJOR ACTRIZ: JANET GAYNOR, POR TRES PELÍCULAS: ‘AMANECER’, ‘EL SÉPTIMO CIELO’ Y ‘EL ÁNGEL DE LA CALLE’
Ni una, ni dos, sino tres, fueron las películas que encumbraron a Janet Gaynor como la Mejor Actriz de los Oscars de 1929. Un récord que nunca se ha vuelto a repetir en la historia de los premios de la Academia de Hollywood. Claro que, entonces, los Oscars no tenían ni la mitad de importancia que tienen actualmente. Según explicó la propia Gaynor, el día de la ceremonia se emocionó más por conocer en persona a Douglas Fairbanks que por recoger la estatuilla dorada (foto).
Antes de convertirse en una estrella del cine de rostro frágil y angelical, idónea para los intensos romances producidos por la Fox, Janet Gaynor -nacida Laura Augusta- trabajó como dependienta en una zapatería de Los Ángeles por 18 dólares a la semana. Tardó poco en verse seducida por las posibilidades que ofrecía la Meca del Cine y decidió probar suerte, con excelentes resultados: al cabo de un año la Fox ya se había dado cuenta de que tenía entre manos un diamante en bruto que le podía reportar grandes beneficios, y la convirtió en una de sus primeras espadas.
De las tres películas que le reportaron el Oscar, es ‘Amanecer’ la que ha pasado a la historia del cine por méritos propios. En la obra maestra de Murnau, Gaynor encarna a una humilde campesina que está a punto de ser asesinada por su marido antes de iniciar, junto a él, un emocionante camino hacia a la redención. Gaynor simboliza la pureza de espíritu y se muestra radiante de principio a fin. Curiosamente, los espectadores sólo se quejaron de su peluca rubia, ya que estaban acostumbrados a verla con su cabello moreno natural.
Feb
De Shelley Winters a Penélope Cruz
Este martes se han dado a conocer las nominaciones a la 82ª edición de los Oscars y, como era de esperar, los medios de comunicación españoles llevan toda la tarde cantando las excelencias de Penélope Cruz, que repite candidatura como Mejor Actriz de Reparto por ‘Nine’. La verdad es que todavía no he podido ver el nuevo musical de Rob Marshall, pero me temo que Pe lo va a tener muy difícil ante la contundente interpretación de Mo’Nique en ‘Precious’ o las guapas ejecutivas de ‘Up in the air’. Pero nunca se sabe. Se supone que la emoción se mantendrá hasta la noche del 7 de marzo, cuando se descubra el pastel en el teatro Kodak de Los Ángeles.
En el cine hay tantos gustos como colores, y en el caso de Penélope Cruz, la gente con la que hablo tiene opiniones encontradas acerca de su valía. Pero lo que nadie podrá discutir es el mérito de haber logrado dos nominaciones consecutivas al Oscar a la Mejor Actriz de Reparto, algo que solamente mejoran Thelma Ritter (4 seguidas) y Glenn Close (3).
¿Y qué pasará si Pe se alza con la estatuilla por ‘Nine’ igual que hizo el año pasado con ‘Vicky Cristina Barcelona’? Pues que igualará a Shelley Winters como la única actriz de la historia capaz de ganar dos Oscars en sus dos primeras nominaciones a esta categoría; con el valor añadido de que Penélope lo ganaría en dos años consecutivos, mientras que Shelley triunfó en 1959 y 1965 (por ahí anda también Dianne Wiest, pero ésta triunfó en su primera y en su tercera nominación).
Dic
Historia de los Oscars: 1929 (IV)
MEJOR ACTOR: EMIL JANNINGS, POR ‘LA ÚLTIMA ORDEN’ Y ‘EL DESTINO DE LA CARNE’
No fue un estadounidense sino un suizo alto y orondo quien se hizo con el primer Oscar al Mejor Actor de la historia. Su nombre era Emil Jannings, y las películas que le valieron el galardón fueron dos: ‘La última orden’ y ‘El destino de la carne’. Sin embargo, en este post solo podremos hacer referencia a la primera, ya que la segunda ha desaparecido del mapa; nadie tiene una copia, ni tampoco el original. Sabemos que Jannings interpretaba a un cabeza de familia que abandona a su mujer y a sus hijos, pero no podemos ver con nuestros propios ojos cómo de bueno fue su trabajo, así que nos limitamos a hacer esta mención antes de centrarnos en ‘La última orden’.
Jannings -cuyo nombre real era Theodor Friedrich Emil Janenz- nació el 23 de julio de 1884 en Rorsachach. Desde principios del siglo XX se labró una importante carrera artística en Alemania. Primero formó parte de la compañía teatral de Max Reinhardt y después trabajó en el cine para directores de la talla de Ernst Lubitsch y F.W. Murnau. Su facilidad para encarnar roles dramáticos y su dominio del lenguaje cinematográfico mudo le permitieron incorporar a su filmografía clásicos de la literatura como ‘Otelo’, ‘Fausto’ y ‘Tartufo’ antes de trasladarse a Estados Unidos en 1926.
Nada más aterrizar en suelo americano, Jannings fue reclutado por la Paramount y puesto a las órdenes de Josef von Sternberg para protagonizar ‘La última orden’. El papel le iba que ni pintado tanto por sus dotes artísticas como por su fisonomía: tenía que encarnar a un ex alto cargo de la Rusia imperial -el Gran Duque Sergius Alexander- que llega a Hollywood despojado de todo su poder por culpa de la revolución bolchevique. En Los Ángeles pasa desapercibido y es objeto de mofa por su aspecto de viejo taciturno. Además, padece un tic nervioso que le hace menear la cabeza continuamente. Tras pelearse con otros cientos de aspirantes, consigue un pequeño papel de General en una película que recrea los episodios que él mismo vivió en primera persona.
Dic
Historia de los Oscars: 1929 (III)
MEJOR PRODUCCIÓN ARTÍSTICA: ‘AMANECER’, DE F.W. MURNAU
La categoría de Mejor Producción Artística es exclusiva de los Oscars de 1929. Visto con perspectiva, parece metida con calzador; como si la Academia se hubiera dado cuenta a última hora de que los efectos de ‘Alas’ estaban muy bien pero que el cine, al fin y al cabo, es un arte que está por encima de cuestiones técnicas. Quizá ese fue el motivo de que hubiera un segundo Oscar a la Mejor Película, que recayó en ‘Amanecer’. Pero, como analizaremos a continuación, es falso decir que el film de Murnau sea una mera obra de teatro filmada.
Friedrich Wilhelm Murnau llegó a Estados Unidos en 1926 después de rodar algunas de las películas clave del cine expresionista alemán: ‘Nosferatu’, ‘Phantom’ o ‘Fausto’. Al aterrizar en Hollywood firmó un contrato con la Fox y dirigió ‘Amanecer’, para la que contó con George O’Brien, Janet Gaynor y Margaret Livingston como protagonistas.
Murnau convirtió la historia de una pareja de campesinos que redescubre el amor en uno de los romances más intensos y emotivos que se han filmado jamás. La primera parte de la película es apoteósica. En solo cinco minutos, sabemos que el Hombre (O’Brien) ha sido seducido por una arpía procedente de la ciudad (Livingston), la cual quiere convencerle de que venda su granja, ahogue a su mujer en el lago y se fugue con ella. La metáfora vampírica es evidente: Livingston despierta de noche, deja entrever su ropa interior, se viste de negro, se maquilla y atrae al Hombre con un silbido; lo conduce hasta la ribera, bajo la luna llena, y él se acerca encorvado, arrastrando los pies: es ya un zombi a su merced.
Dic
Historia de los Oscars: 1929 (I)
El hotel Roosevelt está situado en el 7000 de Hollywood Boulevard. Financiado en parte por Douglas Fairbanks, Mary Pickford y Louis B. Mayer, costó dos millones y medio de dólares y abrió sus puertas el 15 de mayo de 1927. Actualmente, sigue funcionando; dormir en alguna de sus exquisitas suites cuesta alrededor de 150 dólares por persona, un precio razonable por el que incluso podemos contactar con Marilyn Monroe y Montgomery Clift, cuyos fantasmas vagan por los pasillos y se reflejan en los espejos. O eso dicen.
Pero si empezamos nuestro recorrido por la historia de los Oscars con el hotel Roosevelt no es por su leyenda negra, sino porque aquí se entregaron el 16 de mayo de 1929 -dos años y un día después de su inauguración- los primeros Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. Nadie hablaba de los Oscars por aquel entonces; nadie salvo, quizá, Margaret Buck, una joven bibliotecaria de Washington que vio un parecido razonable entre la estatuilla dorada y su tío Oscar. Pero aún faltaba un poco para que Margaret se mudara a California y, con la ayuda de la prensa, popularizara el nombre por el que hoy conocemos a los premios de cine más importantes del mundo.
La ceremonia tuvo el glamour justo y ninguna intriga, pues hacía tres meses que se habían anunciado los ganadores. Tampoco hubo alfombra roja ni largos preámbulos antes de cada premio. En realidad, fue un banquete privado para 250 personas en la Blossom Room, a diez dólares el cubierto. Las paredes se decoraron con lámparas chinas y encima de cada mesa se colocó una réplica del Oscar. Para abrir boca, sesión de baile de una hora. Después, entre plato y plato, se fueron entregando las estatuillas; si se hubieran dado sin pausas, el acto apenas habría durado quince minutos.
Oct
Kirk Douglas podría entregar a Lauren Bacall el Oscar honorífico de la Academia
Wow. Menudo momento se vivirá el próximo 14 de noviembre en el Hollywood & Highland Center de Los Ángeles. Según ha anunciado este viernes la Academia de Cine, Kirk Douglas será uno de los presentadores de la entrega de los Oscars honoríficos que recibirán, entre otros, Lauren Bacall y Roger Corman. La nota de prensa no especifica si será Douglas quien dé el premio a Bacall, ya que entre los presentadores también están Quentin Tarantino y Anjelica Huston; pero sería lo más lógico. ¿O no?
Como hemos venido informando en Plumas de Caballo, esta será la primera vez que los premios honoríficos se entreguen en una ceremonia aparte, cuatro meses antes de la gran noche de la alfombra roja. Es una manera de recortar la duración de la gala y de excluir de las noticias a los mitos del séptimo arte; pero, por el lado positivo, tendrán una cena para ellos solos (una ‘black-tie dinner’) y se proyectarán imágenes de sus mejores películas, para que los más de 600 invitados coman a gusto.
No me sonaba ninguna película en la que hubieran trabajado juntos Kirk Douglas y Lauren Bacall, pero gracias a la ayuda de IMDb he descubierto que protagonizaron el biopic del trompetista Rick Martin Young man with a horn (Michael Curtiz, 1950). Os dejo una escena en la que aparecen los dos junto a otra leyenda que sigue vivita y coleando: Doris Day. Y, una vez más, nos alegramos de que la Academia se acuerde por fin de Bacall. Douglas ya recibió su reconocimiento en el año 1996.
Vía | IMDb
Sep
Hollywood saldará su deuda con Bacall
Son muchos los nombres ilustres que se han marchado al otro barrio sin haber recibido el premio máximo al que pueden aspirar (comercialmente hablando): el Oscar. Pero de vez en cuando Hollywood se redime de sus pecados. Para eso creó la figura del Oscar honorífico, galardón que este año recaerá en los brazos de Lauren Bacall, según el resultado de la votación efectuada anoche por la cúpula de la Academia.
Bacall recibirá el Oscar en una ceremonia distinta a la tradicional, el próximo 14 de noviembre, en el Hollywood & Highland Center de Los Ángeles. Como ya informamos en su día, el cambio se debe a que los organizadores quieren recortar la duración de la gala oficial y han pensado que a quien menos iban a echar en falta el público sería a las leyendas del cine clásico. Mirándolo por el lado positivo, al menos los homenajeados podrán explayarse a gusto y serán el único foco de atención de quienes cubran la noticia.
La única vez que Bacall optó a un Oscar ‘de verdad’ fue en 1997, cuando la nominaron como Mejor Actriz de Reparto por El amor tiene dos caras, insulsa comedia romántica protagonizada por Barbra Streisand y Jeff Bridges. Hubo una buena razón para que Bacall se quedara sin premio: Juliette Binoche (la francesa acababa de ganarse a la crítica con su papel en El paciente inglés). Lo bueno es que Bacall, que en breve cumplirá 85 años, sigue en activo y con la agenda llena de proyectos. Bogart estará orgulloso.
Jun
El Oscar honorífico se entregará con cuatro meses de antelación
Lo advertimos hace unos meses, cuando hicimos nuestro particular resumen de la última gala de los Oscars: nos habían dejado sin el premio honorífico. Es cierto que Jerry Lewis había subido al escenario para recoger el Jean Hersholt por su grandiosa labor humantaria, pero nos extrañó que no hubiera un recuerdo para algún actor, actriz o director de cine clásico que recibiera el Oscar por el conjunto de su carrera, aunque fuera por arreglar que nunca lo hubiera ganado antes.
Pues bien, relacionado con este tema, hoy nos hemos enterado de que la Academia de Hollywood va a retirar definitivamente el Oscar honorífico de su gala anual. Las cabezas pensantes han decidido que deben recortar minutos para que la ceremonia no se haga eterna y han metido la tijera por aquí (también se plantean retirar el Oscar a la mejor canción original si no mejora el nivel de las últimas ediciones).
De todas formas, todos tranquilos, porque tanto el premio honorífico, como el Jean Hersholt y el Memorial Irving Thalberg se entregarán en una cena especial que tendrá lugar en el mes de noviembre. Visto así, es una buena opción para que las estrellas que ya han caído en el olvido puedan recuperar una noche de gloria.
Así que ya podemos hacer nuestras quinielas. ¿Quién os gustaría que se llevara el Oscar por su contribución al séptimo arte? Hombre, a título póstumo, me gustaría que lo ganase de una vez Robert Mitchum. Pero si tuviéramos que elegir a uno que esté vivito y coleando, abriríamos el abanico entre Eleanor Parker, Lauren Bacall, Jean Simmons, Karl Malden o Eli Wallach. Todavía hay mucho espíritu clásico respirando entre nosotros…
Vía | Yahoo!
Jun
Diez películas en busca de la gloria
Seguramente ya habréis leído la noticia bomba de cara a la próxima edición de los Oscars: serán diez y no cinco, como hasta ahora, las películas que optarán al premio gordo. ¿Por qué romper con esta tradición? Por dinero, está claro; los films nominados suelen tener un tirón extra a nivel de taquilla y se les da más publicidad. Pero también por acallar las críticas de quienes nos quejamos de que la Academia de Hollywood sólo se acuerda de los dramas intensos y relega a las comedias, los dibujos animados y la acción a las categorías secundarias.
Pero no será la primera vez que haya diez películas luchando por la estatuilla dorada. Ni tampoco la segunda. Porque esto fue lo habitual en las primeras ediciones de los Oscars, hasta 1944. Aquel año triunfó la Warner Bros. con Casablanca, de Michael Curtiz. Un drama, sí, como también lo eran Centinela en el río y La comedia humana. Pero también hubo sitio para dos bélicas: ¿Por quién doblan las campanas? y Sangre, sudor y lágrimas; dos comedias románticas: El diablo dijo no y El amor llamó dos veces; un western: Incidente en Ox-Bow; y dos biopics: La canción de Bernadette y Madame Curie.
Películas de cine negro, históricas o musicales fueron también nominadas en ediciones anteriores, aprovechando que el cupo de elegidas era más amplio. Y aunque desde 1945 se han seguido colando entre las candidatas, es verdad que han perdido importancia en la alfombra roja del teatro Kodak. Por eso aplaudimos esta decisión de la Academia, aunque con un deseo: que lo primordial siga siendo la calidad y no la cantidad. Porque vaya añito que llevamos. Bastante lamentable.
Vía | Yahoo!
May
Elia Kazan, ¿aplauso merecido?
Aprovechando que este domingo se han entregado los premios del 62º Festival de Cannes, vamos a hablar de un controvertido director que rozó en varias ocasiones la Palma de Oro: Elia Kazan (lo más que consiguió fue el premio al mejor film dramático de 1955 por Al este del edén). Controvertido no porque sus películas tuvieran la provocación gratuita de algunos directores actuales, sino porque en 1952 éste hombre delató a varios colegas sospechosos de comunismo ante el Comité de Actividades Antimericanas. Y claro, cuando en 1999 se le otorgó un Oscar honorífico, se armó la de Dios.
Fuera del teatro Kodak, Kazan tuvo que soportar insultos y gritos contra su persona. Pero dentro, recibió la cálida ovación de los presentes, entre ellos los veteranos Karl Malden y Warren Beatty. Hubo quien se abstuvo de aplaudir, pero pese a lo importante de sus nombres (Ed Harris, Jim Carrey, Nick Nolte), fueron minoría. Quizá envalentonado por los aplausos, detecto algo de cinismo en sus palabras cuando agradece “el valor y la generosidad” de la Academia de Hollywood. ¿Qué habríais hecho vosotros? No hay duda de que Kazan hizo una gran contribución al séptimo arte, pero ¿qué hay de los directores a los que mandó al limbo para siempre, al incluirlos en la lista negra?
PD: Menudo peinado llevaba Robert de Niro.





















