Feb
De Shelley Winters a Penélope Cruz
Este martes se han dado a conocer las nominaciones a la 82ª edición de los Oscars y, como era de esperar, los medios de comunicación españoles llevan toda la tarde cantando las excelencias de Penélope Cruz, que repite candidatura como Mejor Actriz de Reparto por ‘Nine’. La verdad es que todavía no he podido ver el nuevo musical de Rob Marshall, pero me temo que Pe lo va a tener muy difícil ante la contundente interpretación de Mo’Nique en ‘Precious’ o las guapas ejecutivas de ‘Up in the air’. Pero nunca se sabe. Se supone que la emoción se mantendrá hasta la noche del 7 de marzo, cuando se descubra el pastel en el teatro Kodak de Los Ángeles.
En el cine hay tantos gustos como colores, y en el caso de Penélope Cruz, la gente con la que hablo tiene opiniones encontradas acerca de su valía. Pero lo que nadie podrá discutir es el mérito de haber logrado dos nominaciones consecutivas al Oscar a la Mejor Actriz de Reparto, algo que solamente mejoran Thelma Ritter (4 seguidas) y Glenn Close (3).
¿Y qué pasará si Pe se alza con la estatuilla por ‘Nine’ igual que hizo el año pasado con ‘Vicky Cristina Barcelona’? Pues que igualará a Shelley Winters como la única actriz de la historia capaz de ganar dos Oscars en sus dos primeras nominaciones a esta categoría; con el valor añadido de que Penélope lo ganaría en dos años consecutivos, mientras que Shelley triunfó en 1959 y 1965 (por ahí anda también Dianne Wiest, pero ésta triunfó en su primera y en su tercera nominación).
Jul
‘Un lugar en el sol’ (1951)
En 2005, Woody Allen dirigió una de las mejores películas de su extensa filmografía: Match Point. Aquella reflexión sobre las pasiones subterráneas, el bien y el mal, los deberes sociales y la hipocresía de la justicia, mereció sin duda la nominación al Oscar al mejor guión original, aupada por una sensual Scarlett Johansson (en su segunda mejor interpretación tras Lost in translation) y por los fragmentos de ópera de los que se nutría la banda sonora.
Anoche vi Un lugar en el sol por primera vez y la mayor parte del tiempo me recordó a Match Point. La situación, los personajes, el desarrollo de la trama… Con algunos matices, creo que la película de George Stevens tiene muchos puntos en común con la de Woody Allen. Sin embargo, Stevens se basó en la novela de Theodore Dreiser An American tragedy, que ya había sido llevada a la gran panatalla por Josef von Sternbeg en 1931.
Como ocurría en Match Point con Jonathan Rhys Meyers, el protagonista de Un lugar en el sol es un joven apuesto e introvertido que por cuestiones familiares entra a formar parte de la burguesía. Se trata de George Eastman (Montgomery Clift), sobrino del dueño de una multimillonaria marca de bañadores que causan furor en Estados Unidos. Eastman dejará de lado a su religiosa madre para escapar de la pobreza y ascender poco a poco en la compañía de su tío.
Al cabo de unos meses, Eastman inicia una relación con Alice (Shelley Winters), una humilde obrera de su mismo departamento que apenas tiene dinero para pagar el alquiler de su habitación. Su amor es clandestino porque las relaciones entre empleados están prohibidas, pero todo marcha bien hasta que aparece Angela Vickers (Elizabeth Taylor), una bella muchacha de clase alta, amiga de los Eastman, que roba el corazón de George. Y éste, en lugar de cortar por lo sano, alarga la mentira hasta que sucede lo inevitable: cuando quiere desprenderse de Alice, ésta le comunica que está embarazada.






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