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‘Una cara con ángel’ (1957)
Al caminar por el pasillo del Louvre que desemboca en la escalinata de la Victoria de Samotracia, es inevitable acordarse de Audrey Hepburn con su vestido rojo, alzando un velo del mismo color que le ayuda a imitar la forma de la escultura griega. Es una de las escenas más famosas de Una cara con ángel (mejor en inglés: Funny face), musical dirigido por Stanley Donen en 1957 que contó con Fred Astaire como pareja de baile para Audrey.
La historia de esta película se asemeja al cuento de la Cenicienta. Audrey encarna a Jo Stockton, una hermosa pero tímida bibliotecaria cuyo sueño es conocer la vida bohemia de París. En su camino se cruza el fotógrafo Dick Avery (Astaire), que la convence para que haga de modelo en la revista para la que trabaja. A regañadientes, Jo acepta la proposición y viaja a la capital francesa junto a Dick y Maggie Prescott (Kay Thompson), la enérgica dueña de dicha revista.
Además de la comentada escena de la Victoria de Samotracia, Una cara con ángel tiene varios momentos mágicos. Por ejemplo, cuando Jo entona la triste How long has this been going on? y hace volar una pamela de colores que contrasta con el gris de la biblioteca; o la primera vez que se palpa el enamoramiento de Dick hacia ella, en el laboratorio fotográfico, cuando le canta I love your funny face. Los números musicales son, en general, magníficos; propios de una mente hábil como la de Donen, aunque abuse de la tarjeta postal en la por otro lado pegadiza Bonjour París o sea pelín empalagoso con el It’s wonderful que cierra el film.












