nov
35 vestidos de Audrey Hepburn salen a subasta
La diseñadora austríaca Tanja Star-Busmann fue íntima amiga de Audrey Hepburn. Se conocieron en Londres a principios de los años cuarenta; Audrey se había mudado allí con su madre para aprender ballet y, sobre todo, para olvidar el horror nazi de Arnhem. La diferencia de edad -Tanja era seis años menor- no impidió que ambas forjaran una amistad que duró hasta la muerte de la actriz, en 1993. Un largo periodo en el que Audrey le fue donando los vestidos que ya no le hacían falta, vestidos que el próximo 8 de diciembre serán subastados en Londres.
“Esbelto, chic, minimalista, europeo”, son algunos de los adjetivos que utiliza la subastadora oficial, Kerry Taylor, para definir el estilo de estos trajes. La joya de la corona parece ser un vestido que Audrey utilizó para promocionar Encuentro en París (1964), “una película terrible pero con ropas maravillosas”, según Taylor. Se calcula que el precio final de la prenda rondará los 25.000 euros, pero no se descarta superar esa cifra.
El morbo de la subasta es saber quién se llevará el vestido de novia que Audrey nunca llevó. Se diseñó exclusivamente para ella, que iba a casarse con un empresario británico llamado James Hanson. Sin embargo, la boda se canceló semanas antes, durante el rodaje de Vacaciones en Roma. Audrey tomó conciencia de la velocidad que estaba adquiriendo su carrera y pensó que sería mejor esperar. Rompió con Hanson y regaló el vestido a una chica italiana que lo guardó durante décadas; desde 2002 ha sido expuesto en varios lugares, pero ahora también será vendido a un particular.
Es probable que Audrey estuviera contenta con esta noticia. Le daba poca importancia a esas prendas que muchos se afanan en coleccionar y, además, la casa de subastas Sotheby’s se ha comprometido a donar la mitad de la recaudación a UNICEF, organización a la que la actriz dedicó los últimos años de su vida. A ver si pueden pillar un buen pellizco.
Vía | El Mundo
sep
La película de tu vida
El canal de cine clásico TCM, que por el bien de la humanidad debería emitirse en abierto y no a través de las plataformas digitales, ha elaborado este verano una encuesta entre actores, actrices, directores, productores, escritores y demás personajes relacionados con la cultura, sobre cuáles fueron las películas que marcaron sus vidas. Esto es algo que TCM ya había preguntado a los espectadores, pero siempre es curioso conocer los gustos de las estrellas… Lo cual no implica que las admiremos incondicionalmente, por supuesto.
El resultado global es un poco decepcionante, ya que la película más votada es la que ocupa el primer puesto de casi todos los ránkings de cine: El Padrino (parte I, parte II y parte III). Lo peor es que no se le puede llevar la contraria. Francis Ford Coppola instauró el concepto de perfección con la primera entrega en 1972 y no me veo capaz de arrebatárselo. Hasta le perdono la inclusión de Sofia en el tercer capítulo. Antonio Banderas, José Luis Garci, Joan Manuel Serrat y Juan Echanove son unos pocos de los muchos que nos declaramos fans del culebrón Corleone.
En el segundo puesto hay triple empate entre películas de distintos géneros y nacionalidades, lo cual ya es más interesante. Están la española El verdugo, de Luis García Berlanga, avalada por Echanove, Vargas Llosa y la ministra Sindescargas; la estadounidense Con faldas y a lo loco, de Billy Wilder, a la que han votado Fernando Tejero o Joaquín Sabina; y Amarcord, de Federico Fellini, de nuevo con Sabina entre los votantes, además de José Saramago o Mikel Olaciregui, director del Festival de San Sebastián.
nov
El Oscar de Audrey
Malas noticias: no sé si es cosa mía, pero el archivo de Life que Google había puesto a nuestra disposición, no funciona. Sólo permite búsquedas muy estrictas, y sólo de vez en cuando. Esperemos que sea algo pasajero y que podamos seguir accediendo a ese tesoro fotográfico.
Mientras tanto, os presento esta imagen que me ha dado tiempo a rescatar: Audrey Hepburn con el Oscar a la mejor actriz ganado en 1954 por Vacaciones en Roma, de William Wyler. Me ha parecido curiosa la actitud de Audrey en las fotografías, casi pidiendo perdón por haberse llevado el premio. No en vano, esta chica de 25 años tuvo la ‘desfachatez’ de triunfar por delante de Deborah Kerr, Leslie Caron, Ava Gardner y Maggie McNamara.
Siguiendo el estilo de su personaje, la princesa Ann, Audrey luce un vestido que podría pasar por el de una princesa o una novia a punto de casarse. Agrandando la imagen, se aprecian los detalles: una tonelada de maquillaje en los pómulos, cejas y pestañas exageradas, uñas pintadas de blanco, junto con el corte de pelo que se hizo tan popular. Podría ser que Audrey llevara poco tiempo en el cine, que fuera una recién llegada; pero ya había creado escuela.
Por cierto; esta fue la única vez que Audrey pudo tocar el Oscar. Las otras cuatro veces que estuvo nominada, se quedó con las ganas. Y en 1993, cuando le dieron el premio Jean Hersholt por su labor humanitaria, ya había fallecido. Lo recogió su hijo Sean H. Ferrer.
Vía | Life















